7 mar. 2013

Así domesticamos el mundo: el fuego


Así domesticamos el mundo es una sección, dentro del programa "Cosas que pasan" de Canal Extremadura Radio, que cada miércoles dedica un rato de emisión a la antropología. Los días 17 de enero, 14 de febrero y 7 de marzo han sido dedicados al fuego. Iniciando la etiqueta ANTROPOLOGIA, vamos a resumir los contenidos tratados en estos tres programas (que pueden ser escuchados al final de este post).

ORÍGENES:
El fuego surge en lugares tremendamente alejados dentro del continente africano casi al mismo tiempo, hace 1,5 millones  de años. Más que casualidad, podemos anotar que estos homínidos habrían alcanzado un desarrollo cognitivo similar, a pesar de no haber interacción entre ellos. Sin embargo, el dominio del fuego no debió ser algo instantáneo, sino consecuencia de un proceso lento de encuentros y desencuentros   En España, los primeros restos han sido hallados en Torralba (Soria) con una antigüedad de entre 500.000 y 300.000 años

CAMBIOS:
¿Cómo nos condicionó este descubrimiento? Sin duda, el control y manejo del fuego supuso una serie de mejoras cualitativas en la vida cotidiana de los homínidos, al mismo tiempo que aceleró el proceso evolutivo que llevó a nuestra especie a ser como somos hoy día. Destacamos tres aspectos principales
- Iluminación - Calefacción: con lo que se inicia un proceso socializador. El fuego da calor y luz, fomentando largos momentos del grupo a su alrededor.
- Supremacía sobre grupos rivales: permite un mejor ataque y una defensa más eficaz. Esta hegemonía se demuestra tanto sobre sus iguales, los otros homínidos, como sobre los animales, al permitir defenderse de sus depredadores y atemorizar a sus presas.
- Alimentación: aparecen los primeros instintos culinarios en nuestros antepasados cuando descubren la sustancial mejora de los alimentos una vez cocinados. Destacamos las siguientes ventajas
            - Más higiene: al cocinar se eliminan microorganismos y bacterias.
            - Mejor sabor: la carne asada está más sabrosa que la cruda.
- Mejores digestiones: la digestión de la carne asada es más fácil y rápida. La barriga se reduce a consecuencia de ello. Al tener menos barriga, son cazadores más eficaces que obtendrán más presas, con la que la alimentación del grupo mejora.
- Mejor capacidad cerebral: el consumo de carne cocinada mejora la capacidad cerebral.
- Más variedad y nuevos productos: con el fuego se pueden cocinar productos que antes no podían ser consumidos, como los tubérculos.

SIMBOLÍSMO
El fuego ha condicionado el plano simbólico de las comunidades que lo conocían. Las diversas cosmogonías han intentado explicar este fenómeno que tanto respetaban y que tanto le daba. En general, el fuego se ha considerado una extensión del sol en la Tierra. Los egipcios tenían al dios Ra, divinidad de la luz, el sol y la vida. Los griegos los consideraban uno de los cuatro pilares de la existencia, representados en los cuatro elementos: aire, tierra, fuego y aire. Dos dioses se repartían su poder. Helios en el cielo y Hefestos en el subsuelo. Helios conducía su carro de fuego por el cielo, dando lugar a los días y las noches. Un día su hijo, Faetón, cogió el carro de su padre pero no tuvo pulso para guiarlo y se acercó demasiado a la Tierra, quemando a su paso las regiones donde más se aproximó, dando lugar a los desiertos. Por otro lado, Hefestos vivía en el submundo. Heras, su madre, lo arrojó allí debido a su fealdad al nacer. Más tarde, será Apolo el que encarne la divinidad de la luz, y en su templo siempre se mantenía una llama encendida. La mitología romana absorbe estas creencias con un entramado paralelo, donde Helios es el Sol Invicto, Hefestos se convierte en Vulcano y el templo de Apolo inspira el fuego eterno del Templo de Vesta.
Estas mitologías precristianas, así como la influencia de los celtas y otros pueblos del norte y centro de Europa han dejado su calado en varias fiestas tradicionales que se conservan en la actualidad, como las celebraciones de San Juan, solsticio de verano, alrededor del fuego.  

INDUSTRIA
Hay que destacar que el desarrollo de la técnica suele ser exponencial. Durante la mayor parte de su existencia se mantiene en unos niveles muy básicos y en los últimos años del periodo de uso cuando su utilización se incrementa de manera excepcional. Así, si durante 1,5 millones de años el uso del fuego se limitó iluminar, calentar, cocinar, cazar y protegerse, en los últimos 10.000 años su uso ha aumentado de manera espectacular. Con el fuego se inicia la edad del bronce. Los pueblos que dominan esta técnica tienen mejores utensilios, lo que los convierte en mercaderes más prósperos, pero también desarrollan mejor armamento. En muy poco tiempo se consigue mayor poder calorífico y en vez de cobre se trabaja hierro, un mineral mucho más duro que el bronce, con lo que entramos en una dinámica de progreso basada en el dominio del fuego.
Al igual que ocurre con los metales, ocurre con los transportes. Si durante miles de años la energía eólica o los remos habían sido la fuerza motriz de las embarcaciones, el fuego y la máquina de vapor consiguen medios de transporte más eficaces, potentes y veloces que ya no dependen del aire, iniciando el proceso globalizador que convierte el planeta en un espacio más pequeño. En la actualidad vivimos una reinvención del fuego encarnada en la energía eléctrica.  


Canal Extremadura Radio 
(Cosas que pasan, Sección Así domesticamos el mundo)
El Fuego (17 enero 2013)

 El Fuego II (14 febrero 2013)

El Fuego III (7 marzo 2013)


alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

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