29 abr. 2015

Comunicar o no comunicar, he aquí la cuestión

En el anterior post tratábamos la conflictividad que whatsapp puede generar en un grupo, debido a la inmediatez y a la falta de reflexión sobre las consecuencias y el alcance que nuestras palabras podrán generar a posteriori. En esta ocasión nos vamos a centrar en distorsiones de comunicación  en la esfera privada, en una conversación  bilateral. Este tema queda tratado en el corto Yo tb tq, de Dani  Montes, realizado para el I Festival de Cortos Express 'SOHO Málaga FASTival'.

La comunicación humana se basa en un lenguaje complejo y articulado, producto de milenios de evolución.  Incluso  la comunicación oral cara a cara a tiempo real, espontánea y con gran margen de maniobra y con posibilidad de retroalimentación entre emisor y receptor se alimenta de otros tipos de comunicación subsidiarias, como los gestos o las miradas. El abuso de mensajería y la merma de tiempo que supone la escritura, hace que el mensaje pierda espontaneidad, contexto fluidez y consistencia,  pudiendo llegar a ser malinterpretado.Sin embargo, la masiva utilización de estos medios comunicación contemporáneos se imponen en nuestros días, ocupando todas las facetas de nuestra vida: laboral, tiempo libre, amistad... Urge aplicar sensatez en nuestro intercambio de mensajes para evitar que una mala interpretación o una descontextualización puedan arruinar la comunicación en curso.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

25 abr. 2015

Whatsapp como fuente de conflictos

Whatsapp ha entrado en nuestras vidas de manera arrolladora. Si hace cuatro años años era un experimento entre avezados usuarios dispuestos a probar las apps más curiosas que van saliendo al mercardo, en la actualidad es un software presente en cualquier smartphone que se precie. La empresa, adquirida por Facebook, se consolidó de manera imparable en el mercado, desbancando a otras opciones que  lo superaban en cuestiones de fiabilidad y seguridad. Sin embargo, el marketing es más importante que tecnología, y hoy podemos afirmar que está presente en la mayoría de los teléfonos. Pero no  vamos a hablar ni de sus carencias ni de sus bondades, sino de cómo afecta a la comunicación humana.

La aplicación nos abre una ventana de comunicación inmediata con el mundo, ya sea para actuar como emisores como receptores. La información puede ser bilateral o multilateral, según nos comuniquemos con un usuario o con un grupo. Los grupos pueden convertirse en saco roto, en un ecosistema depredador a medida que se van ampliando. Porque, inicialmente, podemos pensar que un grupo se crea entre una serie de  usuarios con una serie de vínculos comunes, como un grupo de amigos, familiar, un club deportivo o social... Sin embargo podemos acceder a grupos en los que al relación entre sus miembros no es directa, y es aquí don de puede iniciarse el conflicto. Es lo que ha venido pasando, como hemos podido leer en diversas noticias, en los grupos de padres de alumnos de una misma clase. No necesariamente todos los chicos tienen que tener una buena relación entre ellos por el mero hecho de ser compañeros de aula, pero menos evidente es que las relaciones entre los padres de todos ellos deba ser buena.

El grupo de aula puede generar tensiones por ser un amplificador inmediato de la noticia como afirma un profesor del CEIP Escola de la Concepció, de Barcelona "Antes, si un niño se caia en el patio, al cabo de una semana todos los padres lo sabían. Ahora la noticia de ese accidente se expande en un minuto". De esta inmediatez parte también Francisco Núñez, sociólogo de la UOC,  porque "unida a la descontextualización de los mensajes, puede acabar provocando, que el grupo de WhatsApp se convierta por unas horas en la plaza pública en la que se carga contra un determinado profesor o contra la dirección del centro".  Núñez repara también en la importancia de distinguir entre la esfera privada y la pública, entre variable multilateral/bilateral que mencionábamos en el párrafo anterior. "Cuando uno hace un comentario, contando que tu hijo se ha caído en el colegio, tú lo haces desde tu contexto. Puedes estar tomando un café con otros padres o de camino al trabajo. Y en ese contexto, lo que escribes, tiene un significado determinado. Pero al mandarlo al grupo de WhatsApp, entra en un espacio público, tu mensaje puede ser copiado y reenviado a otros foros, y llega de forma inmediata a otros móviles, a otras personas que están en otros contextos y entonces, la información se lee de formas muy diferentes. Y eso da lugar a los malentendidos, las ofensas, el sentirte agredido, el pensar¿pero qué dice este?, ¿que se ha pensado esta madre? O ¿qué se han creído los profesores? " 

No sólo se generan linchamientos hacia terceros, profesores en este caso, sino que esa falta de contextualización puede lleva a enfrentamientos entre miembros del grupo que posiblemente ni se conocieran a priori. En estos casos prima la sensatez, y hay que tener en cuenta de que, a pesar de la sensación de impunidad que nos proporciona el teclado, nos encontramos antes una herramienta de comunicación muy importante y nuestras comunicaciones, a diferencia de lo que pasa con las palabras, no se las lleva el viento, sino que quedan registradas en los teléfonos de otros usuarios, y que desde allí, pueden pasar de manera viral hacía un escenario que nunca hubiéramos imaginado que llegaría cuando escribimos el mensaje.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

22 abr. 2015

¿Cómo se construye un best seller?

En el post anterior analizábamos cómo a pesar de las quejas del sector, la prensa escrita tenía un enemigo interno, y este era la mediocridad: malos contenidos, noticias póstumas y no contrastadas... Internet obliga a hacer cambios a la hora de entender el negocio, obliga a cambiar la perspectiva, pero el nicho de mercado de la información está ahí, y hay que saber explotarlo. Hasta tal punto es una falacia que internet mate al periódico que hemos visto aparecer en los últimos tiempos diversos medios que nunca han estado presentes en papel.

Pues podríamos establecer un paralelismo entre lo que le ha ocurrido a la prensa escrita con lo que le está ocurriendo a otras "industrias culturales", como el cine o el mundo del libro. Comencemos por mercado editorial, que esta semana está de luto por el anuncio de Olvido Hormigos de publicar su primera novela. Y lo hará nada menos que con RBA. El mismo luto que el mundo de la cultura debió guardar cuando Belén Esteban publicó Ambiciones y reflexiones con editorial Espasa. En este caso, y comprobada la capacidad semántica de la "autora", parece quedar patente que la ex- del torero se limitó a  prestar su imagen para la foto de portada. Y nos queda un tercer as en la manga: Ana Rosa Quintana. Siendo periodista, podríamos habernos creído que Sabor a hiel,  publicada por editorial Planeta en el año 2000 era obra suya. Sin embargo.  algunos párrafos de la novela habían sido copiados de la obra Álbum de familia de Danielle Steel y de de Mujeres de ojos grandes, obra de la autora mexicana Ángeles Mastretta. En un comunicado público, responsabilizó de lo sucedido a un estrecho colaborador, el periodista David Rojo. En otras palabras: plagio y uso de negros en un solo libro. 

Si RBA, Espasa y Planeta se prestan a juegos casposos e invierten en obras de este calibre, resulta antiético e inmoral que critiquen que internet está matando la cultura, porque lo suyo no es cultura. Hay un divorcio entre la industria cultural y la cultura. La industria vende libros vacíos de contenido con fotos de vedettes del mal gusto. La cultura pierde sus canales clásicos de difusión. Por lo tanto una y otra tendrán que reinventarse, pero hacer un ejercicio de sinceridad y aclarar en qué bando juegan.
  alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

19 abr. 2015

Sobreperiodificación

Los grandes grupos de comunicación disfrutan acusando a Internet como el culmen de sus desgracias. Sin embargo, la decadencia de los rotativos tradicionales se venía observando desde hacía tiempo. Los periódicos dejaban de venderse por lo que eran, y su principal atractivo no era la lectura y la información que contenían, sino las películas o colecciones diversas que se distribuían junto al noticiero. Así, las ventas aumentaban tanto mejor fuera el "regalo" que acompañanaba al periódico.

Con internet el servicio que ofrecían los periódicos ha mejorado, pues ahora el lector tiene la posibilidad de acceder a información ( o al menos titulares) de infinidad de medios de todo el mundo y goza de cierta interacción, ya sea a través de perfiles en medios sociales  o a través de plataformas de participación más herméticas como discus o eskup. Aumenta la cantidad de la oferta de manera sustancial, pero no ya tanto la calidad. Hemos visto en varias ocasiones como los medios tradicionales se nutren en demasía de ese internet que tanto critican. Se toman noticias u opiniones y, sin contrastar en muchos casos, se incorporan directamente a los contenidos del rotativo. El hoax, el bulo, ha desembarcado en la prensa, y nunca más podremos estar seguros de que una noticia publicada en el Pais sea más fiable que un chascarrillo publicado en un blog.

A este drama de la canalización de la información se le añade la proliferación de "periódicos" digitales, de escasa trascendencia y un marcado componente lobotomizador. Los diferentes lobbies políticos, religiosos o comerciales pueden montar fácilmente un periódico en la red. El coste es relativamente bajo, su difusión incierta, pero viste a sus ideólogos cuando usan como argumento "según el diario digital X (léase el plural, libertaddigital, libremercado...)". Pero al igual que el vídeo no mató a la estrella de la radio, internet no matará al periódico, sino que lo obligará a adaptarse y la crisis del periodismo servirá como purga, filtrando los medios que sepan convivir con la nueva realidad y dejando en la cuneta aquellos que no se adapten. Inevitablemente, como en cualquier guerra, también desaparecerán inocentes. No obstante, como reflexión nos quedamos con las palabras del semiótico italiano Umberto Eco: "el diario tiene que convertirse en un semanal. Porque un semanal tiene tiempo, siete días para construir sus reportajes. Si leés Time o Newsweek, ves que varias personas han contribuido a una historia concreta, que han trabajado en ello semanas o meses, mientras que en un diario todo se hace de la noche a la mañana. Un periódico que en 1944 tenía 4 páginas hoy tiene 64, con lo cual tiene que rellenar obsesivamente con noticias repetidas, cae en el cotilleo, no puede evitarlo. La crisis del periodismo es un problema muy grave e importante."

Visto el problema de la sobreperiodificación, en el próximo post hablaremos de otro lobby que acusa a Internet de todos su males, sin pararse a reflexionar y mirar hacia su interior: el mundo editorial.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

15 abr. 2015

AirBNB ¿Economía cooperativa o negocio lucrativo?

AirBnb es una empresa que permite el intercambio de alojamiento entre particulares. Efectivamente, como era de prever y puesto que a río revuelto ganancia de pescadores, ha habido quien se ha arrimado a la corriente del poder horizontal para poder sacar unas ganancias por la vía rápida y son pasar por hacienda. 

AirBnb ofrece más de un millón de camas en todo el mundo y, sin ningún activo inmobiliario, está valora en más de 10.000 millones de solares por diferentes grupos inversores, por delates de empresas clásicas como Intercontinental o Hyatt,   valoradas en unos  8.000 millones. La mayor fortaleza de AirBnb no son su propiedades, sino su tecnología y la capacidad de poner en contacto propietarios y huéspedes. Todo ello respaldado por un sistema de reputación basado en los perfiles de Faceboook de ambas partes. Así, si nos decidimos a alquilar nuestra propiedad, podremos comprobar a priori si vamos a traer de invitados a los juerguistas de Resacón en las Vegas y, en el caso contrario, nos desplazaremos tranquilos de no entrar en la casa de Norman Bates. 

Hay otros sites similares, pero AirBnb parece haber tomado el testigo del intercambio de viviendas.


alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

12 abr. 2015

God save the queen, Internet save the king

Los medios sociales han revolucionado el escenario político. Fracasada la tan cacareada política 2.0, es a golpe de tuit como los ciudadanos han conseguido ser escuchados por los mandatarios políticos. Porque, a fin de cuentas, la página de un ministerio, de una consejería o de un gobierno nacional están bajo la custodia de su webmáster o de sus community managers, pero lo que se tuitea, queda a disposición de todo aquel que lo desee. Y hemos visto innumerables ejemplos de esto en este espacio.

Pero los medios sociales permiten ir mucho más allá en esto de la gestión de la cosa pública. Y si Rajoy se sirve de una pantalla de plasma para no dar más explicaciones que las justas a los periodistas, a veces la distancia hace que la pantalla sea la vía más eficaz para unir a un pueblo con sus dirigentes. O al menos eso es lo que piensa  Cefas Bansah, quien trabaja como mecánico en Ludwigshafen, Alemania,  pero que  cuando es necesario cambia el mono azul por ropa de colores, se pone su corona, se sienta en su trono y se conecta a Skype. 

Así, a  distancia,  gobierna un reino tradicional en Ghana, a más de 6.000 kilómetros. Bansah, de 66 años, tiene casi 300.000 súbditos en Hohoe, cerca de la frontera con Togo. Depende de la tecnología no sólo para comunicarse, sino que como un buen tecnólogo, se sirve de las TICs para otras acciones. Sin capacidad de financiarse fiscalmente, está haciendo una colecta en línea para construir una escuela técnica para su pueblo, el grupo étnico Ewe. Sin duda, esta acción de  crowdsourcing, colaboración abierta distribuida y que le ha permitido recaudar casi 20.000 euros, no será zancadilleada por su ministro de hacienda, como ocurre en España.

Y como enseñanza para sus homólogo y subhomólogos europeos,  para esta función de gobierno el rey no necesita vuelos en primera clase. Antes se comunicaba por fax e iba a Ghana cerca de ocho veces al año. Con Skype, las visitas disminuyeron a la mitad."Yo uso Skype para hablar con mi hermano y mi gente y saber cómo van las cosas, si necesita más puentes, más escuelas, cómo están las obras",
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ciberantropólogo

9 abr. 2015

Muertos de primera, muertos de segunda

La muerte es un evento muy importante en la antropología. Nigel Barley, en su tratado Bailando sobre la tumba hace una profunda reflexión sobre lo que este trance desempeña y desencadena en diferentes lugares del planeta. La defunción es un momento que conforma sociedades y fortalece o debilita vínculos entre los nodos que conforman un entramado cultural. Es innegable que todo ser vivo debe morir, antes o después. Pero la muerte humana parte de un precepto del que no son conscientes el resto de las especies animales del planeta: la anticipación del problema. El ser humano sabe que va a morir y la vida se configura entorno a este precepto: las diferentes religiones y formas de relacionarse con el medio hacen que no olvidemos esto en ningún momento. Después, nos engolosinan con diversas promesas difíciles de cumplir, difíciles de demostrar pero también difíciles de contradecir. Se promete la reencarnación, la vida eterna, el paraíso, la yanna o el walhalla. Esto ha sido así desde hace siglos y parece ser que va a tardar en cambiar.

Pero la muerte también vende, y a base de banalizarla, acabamos acostumbrándonos a ella. En lo que va de año los medios de comunicación han venido inundado los periódicos e informativos de muerte. Accidentes de avión,suicidios y atentados han sido los principales causantes de la muerte mediatizada. Si embargo, los medios occidentales tratan de diferente manera la muerte según el lugar donde se produce y la nacionalidad y estatus socio-económico de los finados. El atentado de enero en París  o el último accidente aéreo en los Alpes hicieron que corriesen ríos de tinta, mientras que los 150 asesinados cristianos en Kenia apenas si han merecido algún titular de compromiso ¿Son más importantes los muertos europeos que los de otros continentes? ¿Se puede tachar de racistas a los medios por esta falta de equidad?  No es racismo, nos preocupa lo que vemos, los que nos toca, lo que sentimos. Antropologicamente es explicable en tanto en cuanto formamos redes por proximidad. Por lo tanto, somos más sensibles a la pena, o alegría, vecina  que a la tragedia lejana.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

5 abr. 2015

Arqueología digital

Muchas veces hemos comentado como cuando subimos un documento a internet, este pasa a formar parte del dominio público y perdemos todo control sobre el mismo. Pero el problema no está solo en la imposibilidad de controlar lo que terceros puedan hacer con esos documentos, sino que a veces custodiamos información comprometida en nuestros propios perfiles, información disponible para aquellos dispuestos a hacer arqueología en el sustrato digital.

Carlos López (@carlos_lpz90). En 2012, el hasta hace unas horas coordinador de los jóvenes de Ciudadanos en Madrid, publicó en su cuenta personal de Twitter mensajes xenófobos.Los mensajes han permanecido enterrados en la inmensidad del océano digital hasta que el periodista Jordi Borrás (@jordiborras) los encontró y los retuiteó, citando al líder del Ciudadanos, Albert Ribera (@albert_rivera).

Carlos López, que se vio sorprendido por este hallazgo, ha sido cesado por el partido. Aunque de manera tardía, cerró su cuenta en Twitter con un último mensaje de arrepentimiento: "Pido disculpas por mis TW publicados hace años y abandono mis funciones en el grupo de trabajo de jóvenes en Madrid. Para nada pienso así".

Por ello, nunca debemos perder de vista la máxima de que no hagas en internet lo que no harías en la  calle. Con la peculiaridad, de que nuestro rastro en la red puede ser rescatado en cualquier momento y, como en las películas policíacas, todo lo que diga puede ser utilizado en contra. Sin embargo, a veces olvidamos se coherentes y no hacemos caso al "tiene derecho a guardar silencio".


alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

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