17 jun. 2018

El efecto Flynn y la evanescencia de la inteligencia


Los autores más optimistas con la sociedad digital se han afanado en ofrecer una imagen idealizada de las generaciones que han nacido rodeados de cacharrería. El canadiense Presnky acuñó el término del nativo digital y a partir de ahí todo -casi todo- ha sido seguirle la corriente: generación Y, táctil, millenials o posmillenials... una sucesión de etiquetas para intenta explicar cambios intelecto-culturales de los nacidos en diferentes momentos de la revolución tecnológica de la sociedad de la información. 

Sin embargo, un grupo de investigadores noruegos ha llegado a la conclusión de que la inteligencia de los jóvenes ha comenzado a caer al menos siete puntos por generación. Y han establecido su teoría tras analizar el CI (controvertido parámetro) de 730.000 personas. Durante el siglo pasado el cociente intelectual de la población se incrementó en tres puntos en cada generación Las causas no están probadas, pero hay diferentes hipótesis: una mejor nutrición, el cuidado de la salud, la universalización de la educación e incluso la iluminación artificial. Es lo que se conoce como efecto Flynn. ¿Podría este efecto crecer de manera indefinida? Parece ser que no, pero también  es cierto que las pruebas para medir algo tan intangible como la inteligencia han cambiado. Y, por otra parte, es evidente que la propia adaptación al medio -o a la propia tecnología existente- ha desarrollado una serie de habilidades en detrimento de otras. Ya no dependemos de la caza para vivir, por lo que hemos perdido, a buen seguro reflejos si nos comparamos con los humanos del neolíticos. Sin embargo, nuestra conciencia de un mundo global es mucho más sensible en estos momentos que en ninguno antes de nuestra historia. Como estudió Leslie White «el hombre como especie animal, y por lo tanto la cultura como un todo, dependen de lo material, los medios mecánicos de adaptación al medio natural»
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ciberantropólogo

17 may. 2018

De la fake news a la desidious news

El mes pasado Jordi Soler escribía  ‘Fake news’ y credulidad en la Tribuna del País.  y comenzaba atacando a las redes sociales   -a pesar de lo etéreo y poco consistente del concepto en sí- como si una herramienta tecnológica pudiera ser la culpable del uso que de ellas damos. Soler afirmaba que...
"Cada vez con más frecuencia pensamos con una trama de datos e ideas facilitados por las redes. Creemos cualquier cosa que se presente con cierta contundencia; somos la población más informada de la historia, pero también la más vulnerable"

Pero  la premisa de partida es cierta sólo en parte, pues las redes como tal no pueden ser malas per se,  ya que esta adjetivación se produciría sobre el fenómeno humano, no sobre el tecnológico. Internet, paradigma de la sociedad de la información, es también una potencial fuente de desinformación pues no deja de ser una plataforma tecnológica potenciadora de la comunicación. Es decir,  una elemento capaz de potenciar  y amplificar el mensaje que genera un factor de multiplicación sobre la difusión de las ideas, independientemente de la pertinencia o impertinencia de estas. Pero el fenómeno fake news está de moda, y es difícil retraerse de mencionarlo en cualquier contexto, al igual que ocurre con la deep web, el big data o la minería de datos.

Sin embargo, y lo hemos tratado en más de una ocasión, no sólo las redes sociales se ven expuestas a este perverso efecto manipulador, ya que  la prensa convencional, de manera intencionada, por desidia o por dejadez, también se ve expuesta a la difusión de noticias falsas y malintencionadas. En su afán de mostrar la última información antes que la competencia, los medios "de toda la vida" ofrecen noticias sin contrastar, lo que le lleva a desinformar con más frecuencia de la deseada. Así, Antena3tv  utilizó  y dio por buena una búsqueda en Facebook para ilustrar una macabra noticia en la que un hombre fue asesinado en  su vehículo. El periodista de turno, actuando como un despreocupado internauta, no cotejó la información obtenida tras una mala búsqueda, colocando la foto de un usuario cuyo nombre y apellido tenía alguna similitud con la del asesinado (ojo, ni siquiera era el mismo nombre y apellidos, sólo había una cierta coincidencia) generando cierta inquietud entre el círculo próximo del anónimo internauta que se  inquietó ante la posible muerte de su amigo, tal como había afirmado Antena 3. Por lo tanto, no sólo estamos expuestos a la desinformación al navegar por un océano de  tuits -que también-, sino que  corremos el mismo peligro cuando miramos el televisor o cuando compramos un periódico.
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ciberantropólogo

16 may. 2018

El dilema de Zuckerberg

 Las páginas sociales no existen. Son vórtices de absorción de datos. Hace unos años se puso de moda un aforismo que afirmaba que si un producto es gratis el producto es el usuario; pero la semana pasada  L'Obs publicaba "le dilemme de Zuckerberg" en la que un ingeniero de FB afirmaba que  "si se supiera todo lo que sabemos de nuestros usuarios estarían aterrados". Por otra parte, hace unas semanas tratábamos en este blog los comentarios del gurú del 'big data' Martin Hilbert cuando afirmaba que Facebook sabe más de cada usuario  con 250 likes que el propio usuario. En resumen, un sitio web no ofrece recursos gratuitos: o nos ofrece publicidad a cambio o le ofrecemos nuestra intimidad o bien ambas cosas. Y cuando estos espacios adquieren dimensiones globales, con millones de usuarios, la cantidad de datos personales que llegan a almacenar es suficiente para hacer temblar los cimientos de la humanidad. Y no exageramos, basta con reflexionar sobres la consecuencias del terremoto de Cambridge Analytica 

Change no se queda atrás pero ataca a otro nicho de mercado: el de la solidaridad. Con la excusa de campañas solidarias y recogidas de firmas de apoyo, Change obtiene datos de los usuarios que  vende a posteriori. Como usuarios no nos queda más remedio que estar en constante alerta ante la incesante  capacidad de este tipo de empresas para camuflarse y reinventarse para apresar datos personales de sus usuarios. El peligro no está sólo en seres siniestros ocultos tras su pantalla dispuestos a robar los datos de de nuestra tarjeta bancaria, escondidos tras las lasas legislaciones de algunos lejanos países, el peligro también está en sociedades  registradas en Delaware. A fin de cuentas todo es minería de datos, y aquella empresa que mejor sepa extraerlos y venderlos, más éxito en el globalizado mercado digital. 
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ciberantropólogo

5 abr. 2018

Educación para el desarrollo




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1. OBJETIVOS Y EVOLUCIÓN DE LA EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO

A. Evolución
B. Objetivos

2. ENFOQUES QUE CONFORMAN EL MARCO DE REFERENCIA
DE LA EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA GLOBAL Y EMANCIPADORA

A. Enfoque de género
B. Enfoque de derechos (EBDH)
C. Enfoque socioeducativo
D. Enfoque sostenible o medioambiental
El Enfoque basado en los derechos humanos para la cooperación para el desarrolloE. Enfoque de inclusión de la diversidad funcional

3. CONTENIDOS Y METODOLOGÍAS DE LA EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO

A. Contenidos
B. Metodologías
Sensibilización:
Formación sobre el desarrollo:
Investigación para el desarrollo:
Incidencia política y movilización social:



Test ¿Cómo eres de privilegiado? Responde a estas cuestiones y averigua en que percentil del ranking de ciudadanos con privilegio te encuentras (Edición 2014)

Test ¿Cómo eres de privilegiado? Responde a estas cuestiones y averigua en que percentil del ranking de ciudadanos con privilegio te encuentras (Edición 2017)

4 abr. 2018

Vida digital ¿uso o dependencia?

Un mujer llamada Nasim Aghdam  ha provocado un tiroteo en la sede de YouTube, donde ha herido a tres personas Posteriormente se ha suicidado. Parece ser que el popular portal de vídeos censuró en algunas ocasiones algunos de los contenidos que la usuaria subía su canal, lo que provocó el enfado de esta por el dinero que dejaba de ganar.   

Las redes sociales pueden ser útiles en algunos casos y con determinados usos, pero no es menos cierto que han provocado una sensación de dependencia casi pandémica en la que todo vale pero nada pasa si no es es los medios sociales. Pero a fin de cuentas, estos medios de comunicación no dejan de ser un producto de consumo y es responsabilidad de los usuarios su buen uso. 

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ciberantropólogo

1 abr. 2018

¿Quién está matando a la industria musical?

La industria "de la cultura" se ha encargado de demonizar las descargas  de contenidos audiovisuales enrocándose en una postura inmovilista incapaz de prever un nuevo orden social -nuevas maneras de consumir ocio y cultura- que ellos mismos auspiciaron.
Para justificar su cruzada  e intentar crear una imagen negativa de los consumidores de recursos audiovisuales por medios telemáticos, la industria y las instituciones crearon la imagen del pirata, pirateando para ello el acervo léxico y prostituyendo el idioma ¿pirata por escuchar música o ver películas?
RAE: pirata.
Del lat. pirāta, y este del gr. πειρατής peiratḗs, der. de πειρᾶν peirân 'atacar, asaltar'.
3. m. y f. Persona que, junto con otras de igual condición, se dedica al abordaje de barcos en el mar para robar.

La paradoja comienza cuando compañías como Sony actúan a la vez como discográficas y como empresas que fabrican dispositivos (Grabadoras de CD y discos grabables) que permiten grabar y distribuir esos contenidos que a priori ellos no quieren que se copien. Por ello, estos dispositivos posteriormente serán gravados por los gobiernos, presionados estos por los lobbis "culturales".  Tras años de luchas sectoriales, incluso  de amenazas internacionales, resulta que la piratería no se solucionaría  con represión, sino con productos adaptados a las nuevas maneras de consumo (HBO, Netflix, Spotify., Amazon Prime Reading o  Kindle Unlimited ) Con servicios adecuados a los nuevos tiempos la gente ya no descarga, la industria  consigue su lucro y los autores pueden cobrar por sus trabajos las migajas que la industria le cede ¿Quién estaba equivocado? ¿Quién está robando a quién?

Gracias a estos primeros momentos en los que los contenidos audiovisuales fluyen por un mar digital tras un trasbordo desde el mundo analógico, cambia la relación entre músicos y espectadores. Aunque la superestrella -entendida como producto de marketing- seguirá existiendo, la escena musical se sobredimensiona apareciendo muchas bandas que, de haberse perpetuado el anterior sistema, nunca hubieran prosperado.  Un grupo de música en la era digital puede grabar y distribuir su música sin necesidad de una multinacional, hecho que evidentemente no es del agrado de quien tenía la sartén por el mango. Para contrarrestar la democratización de los escenarios, el establishment del espectáculo monopoliza los canales de venta de entradas lo que le permite de nuevo poner en jaque al espectador y exprimirlo. Así, los portales de ventas de  entrada como  Viagogo  están siendo investigados por la Fiscalía por si existe un sistema de abusos en la reventa de entradas.  Para concretar esto podemos recurrir al reciente concierto de Metallica en Madrid donde entradas que a priori no deberían pasar de  100€ se vendían a casi 3.000 ¿Fraude?¿ Extorsión? Desde luego que esto va más allá de mero juego de la oferta y la demanda pues se usan canales que dejan en clara desventaja al usuario, pero lo difícil es decidir quién tiene jurisdicción para poner el cascabel al gato.  sin embargo, la mala fe por parte de discográficas y productoras es innegable ¿Quién puede creer que casi un año antes del concierto que Iron Maiden dará en Madrid en julio de 2018 las entradas se agotaran en cuestión de horas? Los artistas solo a veces bajan de su pedestal para ponerse en la piel de sus terrenales seguidores, como hizo Elton Jonh al afirmar que preferiría ver asientos vacíos  a que sus fans fueran estafados con las ventas diferidas de entradas.

¿No será que hemos estado buscando culpables donde no los había? ¿no habrá sido un suicidio programado por las discográficas en vez de un asesinato por parte de los piratas?  La navaja de Ockham afirma que en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable pero no es menos cierto que  dar una respuesta sencilla a un problema complejo es mero populismo. 
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ciberantropólogo

25 mar. 2018

Cambridge Analytica, o cuando todo se nos va de las manos

Es una pequeña cuota de mercado, pero aún así son miles de millones de búsquedas al mes” “¿Qué pasa si un determinado candidato recibió más visitas ¿y si ese candidato fue William Conway?”

En House of Cards, Will Conway mantiene una dura campaña contra Frank Underwood, y utiliza el navegador Pollyhop que no sólo registra y pone en bandeja de oro los jugosos intereses de los usuarios (votantes a fin de cuentas), sino  que sirve información adulterada con el propósito de modificar las intenciones de voto de una segmento social tan determinado como determinante Este sujeto lo analizábamos en diciembre de 2017 en el post ¿Somos todos iguales antes los ojos de Facebook? 

Sin embargo, recurriendo al manido tópico de que la realidad supera a la ficción, en los últimos días los medios de comunicación se han hecho eco del escándalo de Cambridge Analytica. Christopher Wylie, un joven científico de datos de 28 años ha confesado cómo la empresa para la que trabajaba, Cambridge Analytica, puso en funcionamiento una herramienta que analizó los perfiles psicológicos de cincuenta millones de usuarios, lo que les ayudo a crear una serie de perfiles sociales y a partir de ahí pudieron diseñar campañas de marketing ad hoc, casi personales para recabar su voto, lo que toda probabilidad ayudó a que Trump acabara ganando las elecciones de 2016.  

Y lejos de ser una masónica campaña de  Wylie, Mark Zuckerberg tuvo que comparecer ante el Congreso de EEUU y declaró que "Cometimos errores y hay que hacer más cosas. Hubo una brecha de confianza entre Facebook y la gente que comparte los datos y espera que la protejamos. Lo tenemos que arreglar.".

Avanzamos sin duda hacía una época en la que la supremacía digital se impondrá de manera incuestionable sobre las capacidades humanas. Y no es que la tecnología sea la causa de la degradación de la humanidad, sino que, como de costumbre, las herramientas más poderosas acaban en un circulo limitado de explotación y su control recaerá en una pocas manos de tal manera que más que un cambio real de la sociedad, no encontramos ante un burdielano modo de reproducción social y perpetuación de las estructuras y los medios de control de masas. 
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ciberantropólogo

22 mar. 2018

El funcionario cíborg

¿Hasta que punto una herramienta se trabajo se puede considerar una extensión de la persona que la manipula? ¿Nos encontramos ante el trabajador cíborg? Nos podemos plantear este tipo de preguntas a partir de una noticia que ha saltado hoy a la prensa francesa. un conductor hace una peineta mientras el radar le hace la foto. Por ello es condenado a pagar la multa por exceso de velocidad y además se enfrenta a tres meses de cárcel, por ofensa a un funcionario público ¿el radar también es funcionario? No, pero es extensión del funcionario, según la fiscalía gala. Por su parte, el abogado defensor se aferra a la tesis de que el gesto se hizo a una máquina, no a la persona, y que esta acción es un hecho inninputable. Hasta que se haga pública la sentencia en el mes de abril no saldremos de dudas. Mientas que despejemos si el radar se sintió ofendido por la acción y, sobre este mismo planteamiento ¿sería acoso lanzar un beso o una caricia al radar? En el próximo post nos haremos cargo de ello aprovechando la puesta de largo de la segunda temporada de Westworld en @hbo_es.

De paso, revisando la jurisprudencia europea sobre peinetas, descubrimos que en Austria es legal insultar o hacer una peineta a los políticos si se encuentran dentro del desarrollo de sus funciones. En España no sabemos si es legal, pero sí que se puede ir a la cárcel por una canción, pero los políticos sí pueden hacer peinetas a los periodistas ¿por extensión a los ciudadanos que leen el periódico?
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ciberantropólogo

18 mar. 2018

Casas 3d

¿Nos encontramos ante la puerta del infierno o en la entrada del cielo? se preguntaban Vahé Zaratarian y Emile Noël hace casi 20 años en su obra Cibermundos. La tecnología está a nuestro lado y es un proceso inevitable e inexcusable que nos podemos obviar. Así ha sido a lo largo de todo el proceso de hominización y de la historia de la humanidad.  Los avances tecnológicos más primigenios permitieron a los primeros homínidos destacar en su ecosistema, iniciando una vertiginosa carrera evolutiva. en la historia de la humanidad, aquellas civilizaciones que dominaban una tecnología desconocida por sus vecinos les colocaba en situación  hegemónica y ha así ha sido  hasta nuestros tiempos. Sin embargo la mercantilización global y la búsqueda de una paz relativa han llevado a que la tecnología, o al menos una parte de ella, se convierta en producto de consumo ( con toda la crítica que a esto se le pueda hacer).

Una empresa norteamericana llamada Icon propone la construcción de viviendas de bajo coste con impresoras 3D La propuesta parte de una oferta que a priori parece interesante: construir casas en menos de 24 horas y con un coste entre los 4000 y los 10000 dólares. Si la propuesta prospera puede ser una importante ayuda para los más de 1.200 millones de personas que no tienen acceso a una vivienda. El tiempo nos dirá si el proyecto se convierte en una realidad tangible o queda en un sueño. 

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9 mar. 2018

El modelo social frente al desafío digital

Pierpaolo Donati es un  sociólogo y filósofo italiano que imparte clases de Sociología en la Universidad de Bolonia. En una entrevista concedida a Abc, Doanti afirma que las relaciones sociales están en peligro por cuanto han sido mercantilizadas por la sociedad capitalista y que el modelo de familia tradicional está en peligro de extinción y está siendo colonizada por el complejo Estado y mercado,  lo que llama el "lib lab". 

También alerta de la masificación del uso de los entornos digitales y avisa de que  de las relaciones familiares se hibridan con las nuevas tecnologías («Matrix digital»). Un elemento que clarifica esta postura es que las relaciones cara a cara dentro de la familia, la relación interpersonal, física, en la pareja o entre padres e hijos se ven cada vez más afectadas por las relaciones digitales virtuales. Es lo que llama «la familia híbrida»,   un espacio en que las relaciones interpersonales reales se mezclan con las relaciones artificiales, digitales y virtuales.

Podemos inscribir a Pierpaolo Donati en el grupo de hastiados, tal vez detractores, de las tecnologías de la información. No obstante, no está por de más tener en cuentas visiones de todo tipo frente a una transformación social como no habíamos conocido anteriormente.

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3 feb. 2018

El eterno retorno proyectado por los mercaderes digitales

Hace unas semanas salía este titular en prensa "China ya no compra basura extranjera y colapsa de plástico los vertederos de España". Pero el plástico-basura vuelve a Europa en forma de basura tecnológica,  el mito del eterno retorno en versión postmoderna a través de gigantes de la distribución low-cost como Alibaba o GeekWish, que gracias a una logística inexplicable son capaces de poner sus productos a miles de kilómetros de distancia, muchas veces con un costo de un par de dólares. A veces, tras una foto de un producto que no tiene nada que ver con el que el cliente recibirá meses después de hacer su compra, llegará un paquete con un producto de usar y tirar. Los materiales no son más consistentes que los de un envase de margarina o una botella de refresco, y así el plástico vuelve de nuevo a su lugar de origen, reciclados en productos de baja calidad, baratijas que volverán  a la basura incluso sin llegar a ser utilizados. Un espejismo de consumo que mantiene en marcha la rueda  productiva y da vida a las empresas de logística mientras se alimenta la tendencia del consumo narcisista de occidente. 

Imagen: Reuters vía el Confidencial.

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31 ene. 2018

Síndrome FOMO (Fear Of Missing Out), la sensación de perderse algo

La redes sociales nos han acostumbrado a la inmediatez ubicua. Con un smartphone en el  bolsillo y un par de cuentas en la red que más se adapte a nuestras necesidades (dependiendo de nuestra edad y nuestro lugar de residencia) damos por hecho que nos mantendremos informados acerca de aquello que más nos interese. A tiempo real, una señal de alarma de nuestro dispositivo nos pondrá en alerta para que accedamos  a la pantalla y adquirir esa nueva perla de información: un gol de nuestro, equipo, un nuevo caso de corrupción del partido gobernante, un directo de un amigo...

Algunas redes más que otras favorecen  la inmediatez. Si bien Facebook es un almacén de vestigios que hasta nos recuerda que  hace 7 u 8 años, tal día como hoy hacíamos tal o cual cosa, otras redes como Twitter presentan un timeline vertiginoso, aunque ofrece un espacio maravilloso para hacer minería de datos y retrotraer incoherencias pretéritas ( y de esto sabe mucho el periodismo político). Por otra parte, el público juvenil y adolescente se inclina por redes efímeras, como Snapchat o Instagram, donde se hacen, si se quiere, contribuciones con fecha de caducidad, limitación de visionados y transmisiones en directo que o se ven en el momento o se pierden para siempre.  Esto puede  generar un cierto grado de dependencia y hasta una obsesión por una conexión permanente para no perder nada de lo que pasa en nuestras redes. 

Y como nos gusta poner nombre a todo, últimamente se ha acuñado el término fomo, que representa esa sensación de agobio ante la posibilidad de perderse algo en nuestras redes. El Oxford English Dictionary recoge ya desde su edición de 2013 la nueva palabra. No sabemos cuándo la palabra  sera asimilada por el público hispanoparlante y si la RAE la incluirá en próximas ediciones.

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20 ene. 2018

De 1984 a Black mirror. El control no es una utopia

El control de los ciudadanos por parte de los gobiernos es un asunto que se ha convertido en obsesión. Como presagio de la que se avecinaba, Orson Welles lo reflejó en 1984 y Netflix lo llevó a la pantalla en Black Mirror (Nosedive. Pero con el desarrollo de las tecnologías digitales es algo al alcance de la mano de los gobiernos del siglo XXI.

China tienen previsto un sistema de reseñas para sus ciudadanos que en principio estará disponible en 2020 (aunque trabajan en el proyecto desde 2014), mediante el cual se podrán recompensar las buenas actitudes y castigar las malas. Los ciudadanos con malas notas podrán ver como se les prohíbe comprar billetes de tren o de avión. Y a partir de aquí, podemos debatir sobre cuál será el buen sistema para establecer puntuaciones ¿Un cuerpo de funcionarios que vigile las interacciones de la ciudadanía? ¿Un sistema abierto en el que todos voten a todos? ¿O caerán en las garras de un desalmado algoritmo? Pero otra cuestión que nos debe preocupar es ¿cuáles serán las buenas acciones y cuáles las malas? ¿Quién determinará esta escala de valores observables?  A priori  nos adelantan que comprar productos chinos, elogiar al régimen en internet o ser productivo en el trabajo dará puntos positivos. Por el contrario, opiniones contrarias al régimen o búsquedas dará puntos negativos... Una perspectiva optimista nos traslada a un mundo feliz, peros puestos a dudar del vecino, al que votaré y me votará, nos encontramos ante una caza de bruzas total donde se establecerán nuevas formas de relacionarse y nuevas vías de comercialización deresputaciones intachables.

Foto le Figaro
[fuente: Le Figaro tech & web]
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13 ene. 2018

¿Son fiables las reseñas?

Hace unos días hablábamos del potencial de Facebook y de otras redes sociales para modificar acciones y emociones de sus usuarios, lo que podría condicionar desde la forma de comprar hasta la propia cesta de la compra. También podría llegar a afectar a otros aspectos más sensibles, como la intención de voto, cuestión nada baladí y más habida cuenta de que  Zuckerberg, magnate del like, no ha ocultado su intención de llegar a la casa blanca cuando su edad se lo permita . Pero el poder de la persuasión en  los medios digitales no es una cuestión al alcance de unos poco privilegiados, sino que es una faceta abierta a todo aquel que sepa dominar estos intangibles escenarios.

Oobah Butler es un escritor freelance que colabora en espacios como  VICE, Shortlist, The Guardian o The Quietus, lo que ya nos sitúa ante un punto de partida prometedor: un joven sensibilizado con los nuevos canales de información de masas en un medio puramente digital orientado a jóvenes. Medios de consumo de información genuinamente digitales y no una mera transposición de papel a pantalla como ha venido haciendo la prensa tradicional. A partir de esta experiencia Butler se percata de la potencialmente fácil que es condicionar  la opinión de los lectores y al mismo tiempo de engañar a los medios de recomendaciones.  En un principio supone una doble fuente de ingresos  (y una doble fuente de información, si lo que buscamos es representar el alcance sociológico). Se inicia cobrando de restaurantes por hacer críticas positivas en TripAdvisor y en un segundo nivel se propone ir más allá y crear una marca (branding) y una reputación digital basándose en une escenario que no existe en  la vida convencional. Así lo cuenta en su artículo I Made My Shed the Top Rated Restaurant On TripAdvisor,  donde habla de lo fácil que es colar información falsa en este tipo de portales (tripadvisor, google reseñas...), ya no sólo adulterando una opinión, sino creando información falsa. Pero lo sorprendente es que incluso siendo un lugar fantasma, se generen lista de espera de clientes dispuestos a comer platos de atrezzo (creados con pastillas de lavavajillas y espuma de afeitar...). Sin duda una imagen vale más que mil palabras  y así han debido de pensarlo  todos estos potenciales clientes de un negocio inexistente. 

La noticia ha generado un torrente de polémicas en UK, y al viralizarse en los mentideros de la red sin duda que la información ha podido desvirtuarse, pero sin embargo, como elemento de reflexión, podemos quedarnos con la idea de adulterabilidad de estas webs y de la puesta en tela de juicio de las opiniones que recogen.
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7 ene. 2018

la importancia de un like

A los humanos nos gusta creernos en la cima de la "creación", complejos, indescifrables. Sin embargo, la sociedad de la información nos ha hecho enfrentarnos a una realidad bien diferente; somos más simples de lo que creemos y nuestra personalidad puede ser fácilmente desentramada por un algoritmo relativamente sencillo ¿Cómo de sencillo? No podemos competir en capacidad de almacenamiento ni de cálculo con una máquina y además debemos conformarnos ante la evidencia de que la frontera de lo que separa un ordenador de un cerebro cada vez es más difusa.  Martin Hilbert, profesor de la Universidad de California y asesor tecnológico de la Biblioteca del Congreso,  se ha atrevido a cuantificar nuestra simpleza (perdón, nuestra falta de complejidad) 5150 likes. Hilbert afirma que "Facebook sabe más de ti con 250 likes que tú mismo". 

Desde luego es una cuestión muy preocupante para nosotros y un negocio muy jugosos para aquellos que dominan los grandes caladeros de pesca -los usuarios que regalan su intimidad a cambio de un nuevo modelo de ocio- en los que se está el futuro de la humanidad y la conformación de un nuevo orden mundial.

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