24 may. 2017

CM "por la imagen de mi empresa, mato"

Los community manager tienen el difícil reto de ofrecer una imagen seria y formal de  su institución  o empresa. A veces, como hemos visto en este espacio, lo hacen en clave de humor. Sin embargo, los profesionales dedicados a esta nueva profesión deben tomar partido y hacer frente a situaciones delicadas, incluso políticamente incorrectas. Y esto ha pasado en el rifirrafe mantenido por la empresa aérea Norwegian y el diario independentista Ara en Twitter. Desde Ara se afirmaba que Norwegian no ponía en marcha la línea Barcelona-Tokio por interferencias del gobierno central, noticia que el cm de la aerolínea desautorizó tajantemente, tachando el titular de "manipulación informativa de manual"

Como conclusiones a este post, podemos afirmar, igual que hemos hecho en otras ocasiones, que hay colectivos que se amparan en su presencia en internet y hacen de ella un argumente de autoridad. Por otra parte, hemos de destacar la importancia de que las empresas vigilen su imagen en la red La táctica del avestruz no funciona: si cada uno no vela por sí mimo, nadie lo hará.
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ciberantropólogo

14 may. 2017

..y Google perdió Eurovisión

Este festival de Eurovisión partía con dos premisas interesantes: por un lado la participación de un país que se encuentra en lado opuesto del planeta ¿Qué pintaba Australia en este evento?  y por otro las predicciones lanzadas por Google unos días antes No podemos negar que Google es la más importante fuente de información de nuestros días. Pero lo que estaba en juego era si, uno de los cuatro magnates de la sociedad de la información, con toda la red a sus pies, sería capaz de manejar la información extraída del bigdata par hacer un pronóstico fiable sobre un evento  ubicado en el futuro inmediato. Y es que a toro pasado es muy fácil opinar, pero anticipar los resultados de este tipo de eventos, tiene más dificultad de la que a priori barajaron en el equipo de Maarten Lambrechts en el Google News Lab. 

El posible ganador, Francia, realmente ha quedado en 6ª posición, mientras que Portugal, a la que la predicción de Google lanzaba a la quinta posición, ha resultado ganadora con más del doble de los votos estimados. Portugal gana, y Google, y el representante español, son los perdedores de la noche. Y mientras que  preparamos un post sobre la importancia de las unidades geopolíticas y su importancia como generadores de identidades colectivas, podemos reflexionar hoy sobre la dificultad que entraña la interpretación del océano de datos de que todos formamos parte.
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ciberantropólogo

7 may. 2017

Aerotaxis frente a pirómanos; el duro camino de las economías digitales

Desde hace unos meses la prensa se ha hecho eco del enfrentamiento entre los sistemas convencionales de gestión de transporte por carretera y las nuevas tendencias como Uber, Blablacar o Amovens. Taxistas y empresas de autobuses se rasgan las vestiduras contra estos nuevos sistema de consumo de desplazamientos. Con un pensamiento tradicional, sobre la mesa podrían ponerse una serie de argumentos como el pago de impuestos y la regulación legal. Sin embargo, muchas de estas normativas no dejan de ser incongruencias en un sistema económico postindustrial del siglo XXI. Por ejemplo, no es comprensible el sistema de funcionamiento de taxis y el excesivo proteccionismo a la hora de autorizar licencias de funcionamiento. 

Por otra parte, nos hallamos inmersos en una economía digital y esta es un verdad irrebatible. El podio del ránking de las 100 mayores empresas del mundo por capitalización bursátil no admite discusión: el rey geográfico es Estados Unidos y la tecnología es su sector soberano. 56 empresas del top 100 del planeta tienen bandera norteamericana y 16 (24 si se amplía el abanico a firmas de telecomunicaciones) llevan el sello tecnológico.   El caso Apple o Amazon se puede comprender desde un punto de vista tradicional. Sin embargo, Google o Facebook escapan a esta perspectiva, pues su riqueza y su valor se fundamentan sobre una serie de pilares intangibles.

Así pues, teniendo en cuenta los pilares de la economía de la información y su importancia en sociedades modernas,  es del todo incomprensible y no tiene cabida en una economía de libre mercado el mantenimiento de los privilegios del taxi,  un sistema de hermandades con un complicado código de acceso (al igual que ocurre en otros campos, como la farmacia, los expendedores de tabaco). Sin embargo lo que nos trae hasta la reflexión en el día de hoy es el cambio conceptual de una economía industrial frente al la concepción social de una economía digital o del conocimiento. Mientras los taxistas se aferran a sus derechos cuasi medievales de obtención y transmisión de licencias de explotación del servicio, empresas jóvenes, innovadoras y con una clara proyección global están planeando el control de transporte urbano en ciudades como Dubái a través del uso de aerotaxis. Es decir, que mientras los pensamientos más tradicionales en Europa pretenden perpetuar aquello que no tiene sentido, sin importar los medios, Uber invierte y lucha por innovar en proyectos que a día de hoy solamente caben en la cabeza de los visionarios.

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ciberantropólogo



4 may. 2017

¿Existe la vida después de internet?

El día 3 de mayo nos queda dos sucesos de importancia global acaecidos en nuestra sociedad red. Por una parte un ataque masivo contra uno de los servicios de información más populares del mundo cómo es Gmail. A pesar del poco ingenio que pueda resultar del concepto mismo de la estafa por phishing, una técnica rudimentaria y archiconocida, millones de usuarios de la popular cuenta de acceso al mundo de la identidad digital han cedido su contraseña de manera ingenua. Da igual la información disponible en internet o los avisos sobre privacidad y protección de datos que instituciones y usuarios avanzados lleven a cabo en la red, porque a pesar de esos esfuerzos siempre quedarán pillos dispuestos a lanzar el anzuelo y siempre quedarán incautos que picarán.

Por otra parte whatsapp sufrió una caída que conmocionó a usuarios de todo el mundo. Medios de comunicación convencionales y redes sociales alzaron la voz de alerta. En un momento social donde la hipercomunicación es un valor de primer orden, la falta de la misma puede provocar una situación de estres en usuarios acostumbrados a una respuesta inmediata.

Sin embargo, nos quedamos con un punto para la reflexión como es la dependencia de los usuarios frente a este tipo de tecnologías ¿estamos preparados para vivir sin internet? ¿Somos capaces de eliminar nuestro nivel de dependencia? Y quizá más importante que lo anterior ¿Realmente necesitamos una conexión ubícua y constante?
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ciberantropólogo

25 abr. 2017

Mirones en Internet, el dilema de Nerve

El mundo del cine recrea en la película Nerve, un juego sin reglas un escenario donde una comunidad anónima de mirones (watchers) dirige las acciones de dos jugadores (players). Para los primeros se trata en esencia de poco más  que un juego de estrategia al uso. Para los segundos la sensación de sentirse dirigidos de manera remota por una masa amparada por el efecto interfaz que les ofrece la pantalla y por la tranquilidad que les da que sus decisiones no son sólo suyas, sino parte de una decisión colectiva. 

Los players se introducen en un trepidante juego de  "verdad o acción" (truth or dare), donde cada movimiento empieza a ser manipulado por una comunidad anónima de "observadores", que no se sienten limitados ni coartados en su toma de decisiones, pues a fin de cuentas los players no son más que personajes del juego. Y, por otra parte, el anonimato les permite dar rienda suelta a sus instintos, ya que a fin de cuentas la decisión colectiva les exime de ser culpables. La idea no es novedosa, y Black Mirror ya la ha explotado en varias ocasiones, pero en cualquier caso sí que nos permite plantearnos nuevamente los límites de la tecnología y, como cara de una misma moneda, los límites de nuestra propia ética y descubrir hasta donde somos capaces de llegar como especie y/o como individuos cuando no nos vemos frenados por los límites de convivencia social.
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ciberantropólogo

15 abr. 2017

la nueva tv

La prensa  escrita y, en menor medida, la radio se han visto obligadas a migrar a internet De la misma manera la televisión no ha podido hacer otra cosa. Las cadenas convencionales han  ocupado su espacio en la red donde han ofrecido desde señales a tiempo real hasta opciones de televisión a la carta. En cierta medida una mejora del servicio convencional pero no un cambio de concepción real. Es decir, el mismo mensaje en un nuevo medio. Más cómodo, más prolífico, pero nada que no conociéramos

Pero el nuevo medio permite un nuevo mensaje, un nuevo concepto, y sería una pena perder la potencialidad limitándonos a  seguir con el producto tradicional en un nuevo embalaje. Así aparecen Netflix o HBO, unos distribuidores globales de televisión, integrados en la sociedad digital. Ofrecer al  espectador lo quiere ver, en el lugar y momento que quiera es un reto que los dispositivos de comunicación ubicuo solventan con relativa frecuencia. Y una vez que la tecnología está disponible es el usuario quien decide Y parece que la nueva televisión cumple las expectativas del mercado. Ya sea por suscripción individual o por ofertas  integradas en los paquetes de canales que los proveedores de acceso a internet facilitan mediante un sobrecoste adicional en la factura, estas nuevas formas de consumo audiovisual se imponen  día a día.

Sin embargo, no dejan de ser evolución directa del medio convencional. Queda mucho por hacer y mucho por ver. Aunque sea una nueva forma de ver televisión, no deja de ser el principio de un nuevo camino. 

8 abr. 2017

Giovanni Sartori e Internet como argumento de autoridad

Si la semana pasada recordábamos las palabras de Umberto Eco cuando afirmaba que las redes sociales dan voz a legiones de idiotas, hoy queremos homenajear a Giovanni Sartori, otro gran maestro de apocalípticos de las nuevas tecnologías. Sartori ha fallecido en Roma a la edad de 92 años. Politólogo y analista social, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2005, afirmaba que  el hombre no es el mismo después de la aparición de las tecnologías de la información y comunicación, por haber degenerado de homo sapiens a homo videns, por la dictadura de la imagen.

Sin lugar a dudas, cuando una información se disfraza de solemnidad llega más lejos y es menos cuestionada. Y en la sociedad moderna internet y televisión  se presuponen, sin más paliativos, como fuente confiable. En su obra 'Homo Videns. La sociedad teledirigida (1998)', Sartori reflexiona sobre cómo la televisión se convierte en gran enemigo de la humanidad y cómo se convierte en el principio de la degradación cultural de las sociedades contemporáneas. También  pensaba que la llegada de internet lejos de mejorar la situación, la empeoraba. "La televisión atrofia nuestra capacidad de abstracción y con ella toda nuestra capacidad de entender" 

Afirmaba que los vídeo-niños -los nativos digitales de autores más optimistas- se socializan a través de las pantallas, lo que no es más que un signo de analfabetismo cultural y, en definitiva, una sofisticada decepción. Internet y las pantallas, derroche de tecnología e innovación humana, se convertían en un espléndido modo de perder el tiempo, invirtiéndolo en futilidades. También anticipó que el hombre perdería su libertad y que terminaría esclavizado bajo el control de los mecanismos del poder mediático, en un Gran Hermano sin límites, que terminaría convirtiendo  la política en un espectáculo banal e insustancial.

Y vistos los resultados y el devenir de las parrillas de programación televisivas y el mentidero el que se ha convertido internet, plagado de páginas de propaganda, de prensa partidista y refugio de movimientos conspiranoicos, lejos de ser un canal de libertad más bien es un medio de aborregamiento social, el circo del siglo XXI.
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                                                                                                                                     ciberantropólogo 



2 abr. 2017

Posrumorología

Antes de su muerte, Umberto Eco nos quedó un legado magnifico, aunque a veces no exento de polémica. Una de sus últimas perlas fue afirmar que las redes sociales daban voz a una legión de idiotas.  Ello le valió el respaldo de acerrimos pero también múltiples críticas. 

Desde una postura más filantropista  podemos aceptar que una de las grandezas de la red es precisamente dar voz a aquellos que antes no la tenían, y no podemos negar que en los últimos años diversas estructuras sociales han dejado atrás su invisibilidad aprovechando el poder de amplificación de Internet. 

Pero esta grandeza se convierte en debilidad, y la frontera entre una red sana y una en caída libre está muy difuminada. Internet se ha trivializado y hay que ser críticos a la hora aceptar según que dinámicas generadas en los escenarios digitales. Tim Berners-Lee, padre de la web,  advertía hace unas semanas de los malos usos de la privacidad, del auge de las informaciones falsas y del control de los gobiernos. Según él, estos serían tres factores que podrían poner en peligro el futuro de Internet (como lo conocemos hoy) a corto o medio plazo. 

Las informaciones falsas distribuidas en redes sociales y las webs específicas que inundan y contaminan el ciberespacio dificultan el tratamiento serio de los contenidos en la biblioteca universal global que es Internet. Separar la paja del grano será una tarea que cada vez ocupará más tiempo en la experiencia de navegación de los internautas.
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ciberantropólogo

20 mar. 2017

Identidades globales: la panidentidad

En sociedades predigitales, las identidades estaban restringidas a los círculos más próximos y el factor distancia era decisivo. Nuestras redes sociales convencionales estaban condicionadas por el lugar de residencia, trabajo, estudio... en cualquier caso, las posibilidades de aumentar el flujo de sociabilidad estaban muy limitadas.

Sin embargo, con la aparición de las redes sociales y la enorme predisposición con la que los usuarios las  han acogido ha posibilitado que nuestro dispositivo de acceso a Internet tenga la posibilidad de acceder aun océano de datos personales que fluyen en esa entelequia que es la red.  El usuario regala  con sus interacciones banalidades y datos decisivos, sólo es cuestión de saber buscar y separar lo superfluo de lo innecesario.  Pero en nuestro uso diario no discernimos entre un factor y otro. Estos datos, esta transferencia de nuestro yo real a nuestro superyó virtual está disponible para gobiernos y empresas y usarán la valiosa información para diversos fines.

Ya comentábamos hace unos meses cómo EE.UU solicitaba las direcciones de los perfiles sociales  de los aspirantes a conseguir un visado. Les servía como primer filtro y excusa para denegar algunas autorizaciones de acceso a suelo americano.  Por su parte algunas compañías aéreas los utilizan para que los usuarios elijan los sitios en los que quieran sentarse, en función de quién ocupará el asiento contiguo. Los primeros en elegir asiento con esta tecnología ceden su perfil  digital para que los pasajeros que hagan su checking  con posterioridad puedan elegir con quien compartir vuelos. Al escoger su sitio en el avión, podrá ver los perfiles de Facebook de los pasajeros que también hayan optado por la facturación social ofrece la compañía portuguesa TAP quien saca jugo de la identidad digital de sus clientes: Después sólo tendrá que escoger la compañía que le parezca más agradable para su viaje y, quién sabe, quizás descubra un amigo a bordo.  El que no corre , vuela.


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ciberantropólogo

13 mar. 2017

Tim Berners-Lee y la salud de Internet

La www cumple 28 años. Y su creador, Tim Berners-Lee, ha aprovechado la celebración para advertir de los malos usos que pueden deteriorar la salud de Internet. En concreto hace referencia   usos de la privacidad, el auge de las informaciones falsas y el control de los gobiernos.

Según sus propias palabras, Tim "Imaginaba la web como una plataforma abierta que permitiría a todas las personas, en todas partes compartir información, tener acceso a oportunidades y colaborar más allá de límites geográficos y culturales". Y aunque en líneas generales se muestra más que satisfecho con las mejoras que su criatura ha aportado, se ha mostrado preocupado por la salud de la misma y el deterioro que pueda ir sufriendo en un futuro próximo: "En los últimos doce meses me he sentido cada vez más preocupado por tres nuevas tendencias que creo que debemos abordar para que la web cumpla con su verdadero potencial como herramienta que sirve a toda la humanidad:
1)   Hemos perdido control de nuestra información personal.
2)  Es muy fácil difundir información errónea en la web.
3)   La publicidad política en línea necesita transparencia y entendimiento."  

El contenido completo de la carta puede ser consultado en la página de la Web Foundation.


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ciberantropólogo

7 mar. 2017

Juegos suicidas

El suicidio es un elemento macabro  que persigue  a nuestra especie. Sin embargo no es un fenómeno extendido en la naturaleza, pues pese al mito del suicidio colectivo de los leminos, la comunidad científica rechaza esta leyenda del suicidio en masa, pues no existen pruebas de que este exista. Sólo el ser humano, consciente de la vida y de la muerte, se ve abocado a esta compleja situación. Durkheim lo trató en un ensayo titulado originalmente Le suicide, étude de sociologie, donde lo reflejaba como un   fenómeno social,  rompiendo con la tendencia tradicional de considerarlo como un acto individual.


Precisamente esta dimensión social es la que más nos inquieta, pues entender que un hecho que afecta a algo estrictamente individual puede responder a un patrón colectivo nos hace dudar de nuestra propia esencia como individuos. Conjugando estas dos caras de la moneda, individuo/sociedad, en la red rusa Vkontakte se está extendiendo un reto en el que la población adolescente debe ir superando diferentes pruebas cada vez más extremas hasta llegar a sugerir el suicidio. Y aunque parezca increíble, el perverso objetivo de los creadores cumple sus expectativas y según las autoridades rusas más de 130 jóvenes se han quitado ya la vida.

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1 mar. 2017

E-Book ¿hacia dónde vamos?

El panorama ha cambiado mucho en este decenio. La redes sociales han llegado a todas las dimensiones de nuestra cotidianidad. Y sin duda este cambio seguirá transformando poco a poco los resquicios de nuestra sociedad. Y desde aquí seguiremos analizándolos. Para conmemorar esta primera década de vida, ponemos todos los contenidos generados en el blog en cinco pdfs descargables, para que tengas toda la colección de post en tu ebook o tablet.

Ciberantropología, etnografía de la sociedad red.
Termómetro 2008-12 de la Sociedad de la Información
(contenidos de 2008-12)
[acceso libro] [portada]




¿Hacia dónde vamos? Repensando las sociedades postmodernas
(contenidos de 2013)
[acceso libro] [portada]






¿Hacia dónde vamos? Caminando hacia el poder horizontal
(contenidos de 2014)
[acceso libro] [portada]





¿Hacia dónde vamos? Internet se hace social
(contenidos de 2015)
[acceso libro] [portada]






¿Hacia dónde vamos? La sociedad enredada (contenidos de 2016)
[acceso libro] [portada]





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ciberantropólogo

Diez años de hacia dónde vamos

El 1 de marzo de 2007 iniciábamos la andadura de este espacio de reflexión con un post titulado ¿hacia dónde vamos? Poco a poco el proyecto  fue creciendo y en diciembre de 2015 alcanzaba las 100.000 visitas y 500 entradas. Ahora vamos camino del cuarto millón de visitantes

En este décimo cumpleaños, a modo de cápsula del tiempo, rescatamos nuestro primer texto en la red:

Sin duda vivimos en un mundo complejo. Homo sapiens ha sido capaz de ir transformando su entorno, de la misma manera que el entorno le ha ido condicionando. Pero tal vez esta relación este llegando a su fin ¿podrá la sociedad y el mismo Planeta soportar la presión?

Recibimos dos respuestas que vinieron a decirnos que no estábamos solo, y que nos animaron a avanzar.

A algunos posmodernos poco les importa, algunos mas viejos creen que a la destrucción, si es que no ya estan demasiado viejos y ahora perciben el mundo de forma muy distinta a la tuya y la mía. Bonita pregunta, al parecer nunca el simio dejara de reformularla. SEGUIMOS CONOCIENDO, PREGUNTANDO, DUDANDO, PENSANDO, IMAGINANDO... Seguramente vamos a un futuro igual de extraño y delicioso que el presente
CARLOS

Dentro de muy poco vosotros también seréis viejos  
ANÓNIMO 

El panorama ha cambiado mucho en este decenio. La redes sociales han llegado a todas las dimensiones de nuestra cotidianidad. Y sin duda este cambio seguirá transformando poco a poco los resquicios de nuestra sociedad. Y desde aquí seguiremos analizándolos. Para conmemorar esta primera década de vida, ponemos todos los contenidos generados en el blog en cinco pdfs descargables, para que tengas toda la colección de post en tu ebook o tablet.

Ciberantropología, etnografía de la sociedad red.
Termómetro 2008-12 de la Sociedad de la Información
(contenidos de 2008-12)
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¿Hacia dónde vamos? Repensando las sociedades postmodernas
(contenidos de 2013)
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¿Hacia dónde vamos? Caminando hacia el poder horizontal
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¿Hacia dónde vamos? Internet se hace social
(contenidos de 2015)
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¿Hacia dónde vamos? La sociedad enredada (contenidos de 2016)
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25 feb. 2017

La muñeca diabólica

El mundo del cine ha contribuido a la creación de una cierta animadversión hacia un determinado tipo de muñecos. Así, Chucky, el muñeco diabólico, aterrorizó a una generación de espectadores ávidos de buscar terror en lo cotidiano. Pero el palmarés lo copan las muñecas de porcelana, y Anabelle es un ejemplo reciente de esta juguetofobia. 

Sin embargo, el concepto  de  muñeca diabólica en una sociedad tecnificada, pragmática y menos paranormalizada se acercaría más a un dispositivo capaz de vulnerar la intimidad de su hogar de acogida. Y según la Agencia Federal de Redes alemana, la muñeca Cayla puede cumplir estos preceptos, por lo que ha prohibido la venta del juguete en el país. Jochen Homann, presidente de la agencia ha declarado que el control temático de la cámara y el micrófono que incorpora el juguete podría ser interceptado por terceros, poniendo en peligro la intimidad y seguridad de los menores. No sabemos si se trata de una medida extrema o si en los próximos días esta normativa será adoptada en otros estados. En cualquier, la noticia caso nos permite abrir el debate de una sociedad altamente controlada y donde, en nombre de la seguridad, ha desaparecido la privacidad de los ciudadanos.
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19 feb. 2017

Cada cual con su red

La máxima si no estás en internet no existes cada vez se hace más válida cada día. En cualquier ámbito, ya sea profesional o lúdico, la red en general y los medios sociales en particular, se hacen imprescindibles y casi no podemos realizar una gestión sin ellos. Sin darnos cuenta, nuestra dependencia respecto de estas herramientas es cada vez mayor. Sin embargo, lejos de encontrarnos en un espacio de interacción común, hay diferentes redes que aglutinan a diversos perfiles de usuarios. Así, aunque Facebook se hay impuesto como la red más utilizada, existen alternativas en la que se resguardan usuarios que por uno u otro motivo no quieren que la red de Mark Zuckerberg se convierta en su exilio digital. 

Los adolescentes, por ejemplo, prefieren redes como Instagram o Snapchat para sus relaciones cotidianas. Algunos recalan en menor mediada en Facebook mientras que otros aún no se animan a registrarse como usuario. Y mientras más jóvenes, más rechazo, aunque a medida que avanzan en edad, Facebook se convierte al menos en un espacio de consulta donde la presencia se les antoja cuando menos necesaria.

Céline Cabourg y Boris Manenti han llevado a cabo una investigación durante un año (de  momento sólo disponible en francés) en la que evidencian los usos que dan al teléfono móvil los más jóvenes, una generación cada vez menos conectada a la televisión en beneficio de un telefono que no usan para telefonear, sino para conectarse a una realidad social que supera a su progenitores. El móvil se convierte en diario, barómetro de reputación, pañuelo de lágrimas, proveedor de contenidos y herramienta para ligar... En definitiva, una herramienta transgresiva y muy poderosa, para bien o para mal.
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ciberantropólogo

9 feb. 2017

HBO y Netflix en el IPC

La televisión digital ha entrado con fuerza y ha modificado los hábitos de los consumidores. Tal vez motivados por la decadencia de las cadenas generalistas convencionales y por la cantidad de basura que se mueve en las páginas de descargas por enlaces torrent, plataformas como HBO o Netflix se están haciendo cada vez más populares. También es un factor decisivo que los operadores de telefonía incluyan esta nueva forma de ver televisión en sus paquetes de contenidos audiovisuales.

Hasta tal punto ha repuntado su consumo que el Instituto nacional de Estadística (INE) ha decidido incluir estos servicios  en su cálculo del Índice de Precio de Consumo (IPC).  Los servicios en línea de vídeo y música serán tenidos en cuenta a partir de ahora para calcular el precio de la cesta de la compra junto a otros 479 artículos. Las apuestas online, de momento, quedarán fuera de este índice, aunque su versión clásica sí se tendrá en cuenta.
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ciberantropólogo
Foto: El País

3 feb. 2017

¿Podemos escapar del Big Data?

Big Data y Deep Web son dos locuciones que han entrado con fuerza en nuestras vidas, convirtiéndose casi en un axioma de las sociedades modernas. Estructuras semánticas que casi de manera automática, escuchamos leemos y repetimos constantemente, sin ser consecuentes, la mayoría de las veces, de la complejidad tecnológica y y de la dimensión social que impregnan estas tecnologías de la información. 

El Big Data se construye consumiendo identidades e individualidades. Es la gran masa de interacciones y rastros individuales de todos y cada uno de los usuarios de la red. Con el simple hecho de visitar una u otra página, de consultar cualquier información, de realizar una compra o de subir una foto a una red social estamos alimentando a este gran océano de información masiva. Conocer cómo funciona da claves a empresas e investigadores para rentabilizar su presencia en la red. conocer cómo funciona y las implicaciones ayudará a los usuarios individuales a mejorar su experiencia digital. 

Documentos TV  nos ofrece Big Data, conviviendo con el algoritmo , una emisión de una hora donde podemos acercarnos a este fenómeno.
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ciberantropólogo

29 ene. 2017

¿Podemos exigir privacidad en redes sociales?

De vez en cuando vemos aparecer en los muros de nuestros contactos un aviso sobre una presunta privacidad en  las redes sociales en las que se prohíbe al proveedor del servicio a usar los datos generados. Otros mensajes, más perfeccionistas, incluyen que esos datos no pueden ser utilizar para ningún tipo de investigación. Sin embargo, ese punto de partida es tan discutible como ineficiente, pues el usuario pretende establecer un contrato de manera unilateral sobre un escenario en el que no tiene control, autoridad ni jurisdicción. De entrada, bastaría con leer las políticas de privacidad, condiciones de uso y políticas de datos que cualquier plataforma de este tipo nos ofrece al formalizar la membresía  para darnos cuenta de los  requisitos para formar parte de estas comunidades.
 
Facebook, Twitter  o Instagram, como ya hemos comentado en otras ocasiones, no tienen ningún interés en nuestros datos, en nuestras reflexiones ni en nuestras imágenes o vídeos. O al menos no de manera individual. Sí que les interesa que se multipliquen nuestras comunicaciones, pues mientras más nutridas sean,  más

Baudrillard al interpretar la sociedad de consumo desde una perspectiva semiótica afinaba en el problema al colocar al consumidor al mismo nivel que el objeto. Ambos son signos de un mismo sistema. Incluso llegaba a coquetear con la idea del el consumidor no poseía al objeto, si no que era el objeto el que poseía al consumidor. Así, desde una posición un tanto catastrofista, nos vemos obligados a aceptar nuestra posición de servidumbre en una sociedad cuya complejidad no llegamos a vislumbrar  y ante la que nos vemos superados. La revolución digital ha sido servida jerarquicamente y, a fin de cuentas, somos victimas de nuestra propia libertad digital.
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22 ene. 2017

La paradoja robótica

Las revoluciones y el progreso siempre ha provocado entusiasmos y rechazos. Cuando Gutenberg adaptó la imprenta  a las necesidades europeas, los copistas debieron sentirse muy dolidos con el diabólico invento. De la misma manera, el ferrocarril metería el miedo en el cuerpo a aquellos que se dedicaban al transporte de mercancías y personas con tecnologías de tracción animal. Siguiendo esta correlación, podríamos incluir numeroso ejemplos. Sin embargo, los procesos tecnológicos llegan, se comercializan y se quedan con nosotros hasta que son sustituidos por un sistema más moderno Y así ha evolucionado la historia de la humanidad. Y no parece que volver hacia atrás sea una solución aceptable: iluminarnos con velas, cocinar en la hoguera o desterrar la lavadora no son planes a corto-medio plazo en los hogares medios de occidente.

Cuando la industria comenzó a usar sistemas robotizados, los procesos más complicados, precisos  o pesados comenzaron a prescindir de mano de obra humana. En principio, analizando la situación desde un punto de vista optimista, se podría vislumbrar una sociedad desarrollada con un nivel de vida más elevado y donde el trabajo más duro sería realizado por máquinas, reservando el ocio y esparcimiento para los humanos. Aldous Huxley coqueteó con esta idea en su obra un mundo feliz, donde el trabajo vendría  ser algo así como un entretenimiento, por no ser necesario el esfuerzo humano en su utópica sociedad.
La Oficina de Inventos está atestada de planes para implantar métodos de reducción y ahorro de trabajo. Miles de ellos. —Mustafá hizo un amplio ademán—. ¿Por qué no los ponemos en obra? Por el bien de los trabajadores; sería una crueldad atormentarles con más horas de asueto. Lo mismo ocurre con la agricultura. Si quisiéramos, podríamos producir sintéticamente todos los comestibles. Pero no queremos. Preferimos mantener a un tercio de la población a base de lo que producen los campos. Por su propio bien, porque ocupa más tiempo extraer productos comestibles del campo que de una fábrica.
Sin embargo, el sistema capitalista está lejos del concepto social puesto en valor por Huxley: En el siglo XXI las empresas mandan, y algunas más que muchos gobiernos.  Y no se les podrá forzar a que su producción  sea redistribuida ente la población, pues su objetivo, legítimo por otra parte, es el lucro. En busca de ese lucro indagarán en las acciones que le permitan rentabilizar su actividad y la robotización en un factor decisivo para conseguir este objetivo. A fin de cuentas,  tras una inversión inicial, el trabajador cibernético  es más preciso y efectivo, no descansa, no se pone enfermo y no se queja. En algunos casos, los robots pueden ayudar a profesionales cualificados, como podría ser un cirujano en un delicada operación o un piloto de avión que se deja ayudar por el sistema de navegación automático de su aeronave.

Pero a medida que descendemos en la jerarquía laboral y nos acercamos a trabajos menos cualificados, la mano humana cada vez se hace más prescindible. Hay muchos procesos laborales claramente mecanizables: todo tipo de robots industriales, cajeros, autoservicios... y hasta camareros de fast-food. Así, McDonals prevé aligerar sustancialmente su plantilla  con la implementación de maquinas expendedoras. La estrategia, a priori, parece no encontrar resistencia, pues se aumenta la producción y se reducen los gastos. Sin embargo, si la industria continúa su proceso de robotización y prescinde masivamente de la mano de obra no cualificada -mayoritaria por propia definición en cualquier sistema cultural- ¿Quién podrá consumir toda esa producción? ¿Quién será responsable de regularizar esta situación? ¿Es infinito el crecimiento o nos encontramos a las puertas de un colapso del  sistema productivo? ¿Se generará una sociedad aún más polarizada económicamente?
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo


15 ene. 2017

#TeObservan

En los últimos días nuestras calles se han llenado de un enigmático cartel  protagonizado por una cámara de seguridad y el hashtag #TeObservan. La campaña sigue en la web http://www.teobservan.com/. Los interrogantes no podían hacerse esperar, pues a fin de cuentas de cuentas el eslogan es casi un aforismo de la sociedad de la información ¿Quién está detrás de esta campaña? ¿Quién podría dejarse tamaña cantidad de dinero en ilustrarnos sobre los peligros de una sociedad altamente vigilada? ¿Es puro altruismo o un fin turbio se esconde detrás de este texto profético?

Ellos están ahí, te miran sin que te des cuenta. Tu historial de internet les dice mucho de ti. Saben lo que lees, lo que escuchas, lo que sigues, lo que compras y lo que quieres comprar.
Conocen perfectamente lo que te gusta e incluso lo que dices que no te gusta pero miras a escondidas.
Y tú les ayudas. Llevas todo el día contigo un GPS en el bolsillo que va dejando un rastro sutil de información en cada paso que das, en las fotos que compartes, comentarios que haces, aplicaciones que usas, llamadas y mensajes.
Con sólo salir a caminar unas calles, ya quedan imágenes tuyas en cientos de cámaras de seguridad que hay por la ciudad.
Incluso ahora mientras lees este texto. ¿O pensabas que no había nadie mirando a través de la webcam de tu ordenador?
Lo saben absolutamente todo de ti. Te vigilan, te siguen, te observan.
¿Te habías puesto a pensarlo?

Sin embargo, las intenciones de la web no son inocentes, aunque tampoco sean perversas. Y su aviso legal ya nos previenen. Efectivamente, somo observados, y esta página forma parte del ejercito de cotillas digitales:
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¿Paradoja? ¿Serendipia?  Algo más sencillo. Una simple campaña publicitaria que  se hace eco de un elemento trascendental, paranoico  si se quiere, de la sociedad de la información, digno para un guión de intriga de un episodio de Black Mirror. El control al que somos sometidos por parte de empresas, gobiernos y ciberdelincuentes es utilizado por la agencia de publicidad Saatch para introducir su próxima campaña. Campaña que, por otra parte no debió ser nada barata, pero que un error al registrar http://www.teobservan.org y dejar el registro visible en el whois, permitió que el gran público accediera a esta información antes de desvelar al anunciante, que previsiblemente será Toyota (perdón por el spoiler).
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

11 ene. 2017

Enanos a hombros de gigantes

¿Está la tecnología transformando nuestro cerebro? ¿Es capaz el exceso de información de sobreestimular nuestro sistema nervioso por encima de sus límites? ¿Sufrirán los niños nacidos en la revolución tecnológica las consecuencias de sus hábitos cibernéticos?

Hace entre 10.000 y 15.000 años éramos aún cazadores recolectores enfrentándonos a un proceso de sedentarización brutal y sin precedentes. Desde entonces no hemos parado de evolucionar y utilizar tecnologías que con cada generación aumentaban su complejidad. El ser humano ha ido absorbiendo con naturalidad y normalidad estos avances paulatinos. De hecho, la adquisición y  dominio del lenguaje escrito debió suponer para los cerebros de nuestros ancestros un nivel de estrés similar al que está suponiendo la adaptación a las tecnologías telemáticas. El mismo hecho de utilizar la comunicación oral y el lenguaje articulado supusieron una serie de transformaciones sin precedentes de la que no nos arrepentimos, si no que  aceptamos con naturalidad como algo propio de nuestra especie.

Por otra parte, la tecnificación no deja de ser un cambio más dentro de un proceso socioevolutivo multidimensional, y no es necesariamente el más perjudicial. Por primera vez en la historia de la humanidad, homo sapiens es capaz de conseguir todas las calorías que  desee sin necesidad de invertir ninguna energía para ello. Esta situación ha generado una proporción de obesidad preocupante en occidente en términos estadísticos. En consecuencia podríamos  y deberíamos preguntarnos, antes de cargar tintas contra la transformación cibernética ¿Es más perjudicial el uso de tecnologías de la información que la obesidad o la contaminación? 

Como parte de un constructo cultural, nos vemos obligados a asumir una serie de compromisos a cambio de unos servicios. Y si queremos formar parte del sistema, algo incuestionable al no existir dentro del sistema cultural occidental vías de subsistencias ajenas al propio sistema mayoritario, debemos jugar dentro del mismo utilizando las reglas y códigos comunes. Ni más menos. Así pues, en una sociedad digital, partiremos de mejores opciones de competitividad, puro darwinismo social, en tanto en cuanto dominemos los códigos sociales. Y dominar el mundo digital es una apuesta insoslayable.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

6 ene. 2017

quid pro quo

En este día de reyes magos de 2017 no viene de más recordar que nadie regala nada por nada. Y el mundo digital que tan fácil nos pone la globalización de nuestras acciones, es el más adecuado para que se nos olvide esta premisa. Por mucho que nos lo recuerden, estamos predestinados a picar en los anzuelos  que los pescadores de incautos colocan a cada momento. Los cebos son muy variados: nos regalan el oro y el moro por los listos, guapos o afortunados que somos. Pero el resultado viene a ser siempre el mismo, y no es otro que saldremos malparados de la transacción que a priori se prometía sustanciosa. 

Por eso, si nos llega un mensaje de McDonalds en el que por el mero hecho de responder a tres preguntas nos ofrecen un cheque de 150€ o si el Corte Inglés nos regala 1000€ sin saber muy bien por qué... la mejor solución es ignorar la comunicación. Nunca obtendremos el premio, pero habremos perdido el dinero de una llamada a un número de tarificación adicional, nos habremos suscrito a una cuenta de mensajes de pago o habremos cedido datos personales sensibles a cualquier delincuente cibernético. Así que en la calle o en la red, antes de actuar, lo mejor es reflexionar.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

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