28 may. 2014

¿ Quién ese tío de la coleta?

Ya el domingo anticipábamos un post sobre las elecciones europeas. De los resultados poco que decir que no se haya dicho ya. Sí que cabe destacar la unión de los partidos mayoritarios -irreconciliables en otras lides-  para maldecir el triunfo de Podemos, agrupación que aparentemente recoge a los movimientos sociales extrarradio y otros desheredados. Por una parte, aunque no seguiremos ahondando en ello, esta alianza póstuma PP-PSOE pone de manifiesto el temor al cambio que tiene las estructuras de mando. Se resisten a repartir el pastel con otros, cosa sorprendente cuando hasta el Vaticano da sus pasitos hacia el futuro declarando  el papa que  hay posibilidades de que los curas católicos puedan casarse

Sin embargo, nos quedamos con la importancia de una buena cobertura mediática para obtener buenos resultados a la hora de vender un producto. Queda demostrado que con una buena campaña, se vende igual una marca de leche, una lavadora o una voto. En tan solo tres meses Podemos ha superado a otras formaciones consolidadas en el panorama electoral estatal. A parte del mensaje y del estudio del mercado, la presencia televisiva sin duda es fundamental para este tipo de logros.Sin embargo, como reflexión final, podemos preguntarnos qué lleva a los capós de los grupos mediáticos -son cuatro, a fin de cuentas- a encumbrar a o destruir un mensaje.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

25 may. 2014

Elecciones europeas 2014 ¿principio del fin del bipartidismo?

Se nos presenta un fin de semana a la Europa: final de Champions league con dos equipos españoles y elecciones al parlamento europeo. Fácil es adivinar qué cita eclipsará a la otra. Sin embargo, nosotros nos quedamos con el plebiscito del domingo. Si hay algo que caracteriza a estas votaciones, evento de segundo orden en la agenda de los votantes, es la abstención. En la  última cita de 2009, poco más de un tercio de los ciudadanos se animaron a depositar su papeleta en la urna. No es cuestión de euroescepticismo o de pasión europea, es cuestión de que los continuos casos de corrupción han minado la confianza en los partidos políticos y la política.

Además de la abstención, este año entra en juego una variable que se venía barajado en las sombra desde hace años: la impertinencia del  bipartidismo. En las elecciones nacionales es incuestionable por imposición legislativa (ley D'Ont). Los dos partidos mayoritarios se aferran a esta disposición decimonónica  para impedir que terceras agrupaciones entren en el reparto del pastel. Sin embargo, el parlamento europeo es una opción para grupos minoritarios y por fin este año los medios de comunicación han dado la oportunidad a estas agrupaciones que hasta ahora estaban condenadas a permanecer en la sombra. Y por primera vez también, los medios han comenzado a hablar de la posibilidad de encontrarnos ante el principio del fin del bipartidismo. No es que la prensa, normalmente polarizada y pilar de apoyo de alguno de los partidos mayoritarios, se haya congraciado con los recién llegados al escenario político, sino que los eventos acaecidos en los últimos tiempos han ido sensibilizando al electorado sobre la necesidad de buscar opciones de cambio. 

Independientemente de los índices de participación y de los resultados, estas elecciones serán recordadas por ser las primeras en las que el bipartidismo se ha presentado de manera masiva como una opción a descartar, y en la que los medios han decidido apoyar un arco parlamentario más representativo y variado ¿Nos encontraremos ante el principio del fin del bipartidismo?

alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

20 may. 2014

El metiroso digital

Facebook aparece como un espacio de desahogo social. No podemos olvidar que surge en un entorno universitario y con un fin más bien lúdico. A partir de este momento germinal se expande a una velocidad inigualable debido principalmente a la posibilidad de contactar con gente y compartir sobretodo recursos intrascendentes. En poquísimo tiempo se convierte en la red social por antonomasia con una dimensión global antes desconocida. 

Para otros fines había otras redes específicas. Sin embargo Facebook se ha convertido en muchos casos en un espejo digital del alma de su propietario. El usuario se cree rey en su muro y comparte todo tipo de documentos y opiniones. Las empresas e instituciones se valen de este capital social y lo utilizan en su beneficio. Esta intromisión en un espacio de privacidad compartida está haciendo que muchos usuarios mientan en la red para diferenciar claramente el perfil digital del perfil real. Esta mentira piadosa no busca ya el anonimato o el tener otro identidad para perjudicar a los demás, sino que se miente principalmente para preservar la identidad real.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

7 may. 2014

Ingeniería social. Cuando la prudencia es la solución


Estamos acostumbrados a oír hablar de los riegos de Internet. Esto puede dar lugar un estado de ansiedad permanente para los internautas más celosos de su privacidad. Sin embargo, no nos engañemos. Aunque sea posible que un malvado usuario remoto pueda flanquear las defensas de nuestro ordenador y robar el control y los datos celosamente guardados en nuestra máquina ¿para qué iba a malgastar su tiempo y su conocimiento en tan exiguo botín? Otra cosa es que el usuario medio exponga sus intimidades y abra las puertas de su espacio digital   voluntaria aunque inconscientemente.

El ordenador de un usuario estándar no tiene interés para un hácker. Posiblemente  sea una tarea bastante fácil para un experto en seguridad informática entrar en un ordenador amateur, pero ¿Qué sentido tiene perder el tiempo husmeando en máquinas  remotas elegidas al azar? De entre los millones de usuarios a su alcance ¿cuál puede aportar algo que le sea útil? Y ante todo ¿Por qué esforzarse en buscar una puerta -un puerto- abierta cuando  existen millones de usuarios dispuestos a que cualquier desaprensivo acceda libremente a su ordenador?

Los principales ataques y robos de datos no proceden de complicadas acciones, sino de la dejadez y de la ingenuidad. La Ingeniería social es la práctica que nos lleva a obtener información confidencial a través de la manipulación de usuarios para obtener información, acceso o privilegios en sistemas de información que les permitan realizar algún acto que perjudique o exponga la persona u organismo comprometido a riesgo o abusos. El punto de partida para los ingenieros sociales:  "los usuarios son el eslabón débil". Emails-cebo masivos, troyanos, ficheros contaminados, clics en páginas con códigos maliciosos... herramientas sencillas que pueden tentar a múltiples usuarios y hacer que sean ellos los que desvelen sus secretos. A pocos que piquen en una estratagema de este tipo, el esfuerzo -mínimo- habrá valido la pena para el usurpador.

 alfonsovazquez.com
ciberantropólogo


4 may. 2014

La asunción de roles

la psicología social norteamericana de la posguerra alcanzó agrias polémicas al llevar a cabo experimentos reales de corte conductista. En 1971,  un equipo de investigadores liderado por Philip Zimbardo de la Universidad Stanford, seleccionó un grupo de 24 usuarios elegidos al azar.  A cada uno de los participantes se se asigno un rol: vigilante de prisión o prisionero. Durante dos semanas deberían vivir en un espacio limitado y aislados del resto del mundo. La única premisa era que ninguno debería infringir daño físico a los otros. Sin embargo, tras un primer día sin pena ni gloria, el experimento comenzó a tomar vida propia y el segundo día ya se organizó un motín.

Cada bando desarrolló rápidamente una solidaridad endogámica de autoprotección respecto al otro. La identidad personal se diluyó rápidamente frente a la colectiva. Los vigilantes creyeron que se les había asignado su rol por su preparación y sus cualidades físicas y los prisioneros también estaban convencidos de este argumento, aunque en realidad la selección fue aleatoria. Partiendo de aquí y de manera casi automática se estableció una relación vertical de opresores y oprimidos.  

Retomamos los resultados de este experimento 40 años después para poner sobre el tablero la facilidad para manipular  una masa  en la que individuo pierde su identidad individual y asimila de manera casi automática una identidad colectiva. De manera sutil, en pleno siglo XXI estas técnicas siguen siendo utilizadas por los elementos de poder vertical. Cualquier acto más o menos masivo con contenidos conducidos desde un único punto de vista, como un acto político, una eucaristía o un desfile militar, buscan esta dimensión de colectividad y disolubilidad de la indentidad individual.  En otras ocasiones, se usa el choque de dos identidades colectivas para el enfrentamiento entre individuos de una y otra perspectiva: es los que ocurre en un encuentro de fútbol y, salvando las distancias, en una guerra. Ocultos tras una excusa geo-política, diluidos por el empuje de la masa, la razón y el raciocinio individual se pierden. No importa la persona, sino el grupo. Al participar en estas dinámicas, se pierde otra perspectiva que no sea la establecida para los elementos supremos de cada bando, tal como ocurría con los vigilantes y los presos en el experimento de Stanford. El individuo asume el rol que se le presupone, aceptando los códigos impuestos jerárquicamente. 

Con la crisis económica de los últimos años, el "ciudadano responsable" da por hecho los argumentos que sirven las grandes corporaciones industriales y los gobiernos en aras de la recuperación. Los elementos de poder generan, gracias a los medios de comunicación a  su servicio, la identidad colectiva del nuevo lumpenproletariado digitalizado que acepta el rol que para él se ha diseñado sin plantearse si son reales las premisas de partida. Nada nuevo bajo el sol.

alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

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