Mostrando entradas con la etiqueta migraciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta migraciones. Mostrar todas las entradas

8 jul 2022

La fin des diasporas collectives ?

A través de este ensayo pretendemos reflexionar sobre el poder enculturador de la deslocalización. El hecho de abandonar el lugar de origen puede tener diferentes causas (políticas, sociales, culturales, laborales, personales) y sin duda generará diversos efectos en la sociedad de acogida, en la de pertenencia y en la propia persona. El migrante se convierte en un extraño en el país del que salió y nunca será uno más, cualquiera que sea el lugar donde esté. Y esta etiqueta le perseguirá, al igual que a su descendencia. El migrante genera una esfera cultural con un peso específico en la sociedad de acogida. Pero también es elemento de cambio, en su ausencia o influencia, en la comunidad de la que partió. Es embajador de su cultura de nacimiento en el lugar de acogida. Pero también lleva nuevos aires al país del que salió. En esta dinámica genera lazos de interdependencia entre la sociedad de nacimiento y la de acogida. https://www.unilim.fr/trahs/4667 

alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

 

23 nov 2020

Construcción de identidades a través de símbolos, el difícil camino hacia la convivencia democrática

El mundo está cambiando y al igual que los odres  viejos no pueden contener vino nuevo, el mundo del siglo XXI no puede funcionar con la reglas del XX y anteriores. La globalización, inicialmente al servicio del capitalismo, ha potenciado que, al igual que el capital y los sistemas productivos se desplazan libremente por el planeta, las personas también fluyan siguiendo los designios marcados por los mercados y la economía global.

Los movimientos migratorios forman parte de nuestra conformación como especie, pero, evidentemente, con la mejora y la universalización de los medios de transporte los desplazamientos humanos se han masificado. Los factores son múltiples y complejos, y no hay duda de que el mapa cultural es cada vez más indescriptible. Pero la cuestión no es baladí, y nos enfrentamos a un dilema conceptual en absoluto simple. 

Lo puede conseguir gratis aquí: https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=778912

Para citar: Vázquez Atochero, A. (2020)   Construcción de identidades a través de símbolos, el difícil camino hacia la convivencia democrático.  En  El  Quaroui,  R.  (Ed.),  Racismo,  etnicidad e identidad en el siglo XXI (pp. 65-78),  AnthropiQa 2.0 https://doi.org/10.5281/zenodo.4277720

3 feb 2013

Españoles por el mundo: vente pa’alemania pepe.



A lo largo de la historia España ha sido, por su posición geográfica, país receptor al mismo tiempo que emisor de migrantes. Por diversas razones ha habido momentos en los que se ha propiciado la recepción de extranjeros, pero en otras ocasiones se ha hecho necesario salir del territorio nacional en busca de trabajo, de aventura o, en último extremo, por necesidad de salvar la vida ante represiones ideológicas o religiosas.

En los últimos años la fuerte crisis económica que azota al sistema capitalista, cebada sobre todo en los países mediterráneos, ha provocado que la balanza migratoria se inclinara negativamente hacia nuestras fronteras. El caudal migratorio está compuesto mayoritariamente por gente joven con formación universitaria. El aparato mediático-propagandístico, encarnado sutilmente en emisiones televisivas que muestran las bondades de la diáspora española, ha venido mostrando un espejo que, sin dejar de ser verdad, lo es solo en parte. No todos los españoles que abandonan el país son recibidos con los brazos abiertos, ni viven en mansiones paradisiacas, ni ganan en un mes lo que aquí ganarían en un año. Es la imagen de éxito proyectada por una minoría que incita a “hacer las américas”.

El Gobierno asegura que los jóvenes españoles emigran “por impulso aventurero”. Sin embargo, no nos engañemos, es la necesidad la que provoca esta estampida. No todo el mundo puede encontrar trabajo en una Europa globalizada. O se ofrece una formación específica y competitiva o el emigrante, muchas veces con una carencia absoluta en la faceta idiomática, se debe conformar con ser mano de obra barata y en no pocos casos acaba en la calle, viviendo la caridad ajena.

Cuando la emigración es sostenible, es un ciclo social beneficioso para el país receptor y para el emisor. Sin embargo, cuando el fenómeno  se polariza, se convierte en un problema para todos. Un problema que no ha hecho más que empezar.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo


Amigos en la red (Últimas actualizaciones)

Archivo del blog