Mostrando entradas con la etiqueta estafa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estafa. Mostrar todas las entradas

12 nov 2018

¿A quién juzgar cuando algo falla en las redes?

Los medios sociales son capaces de diluir  las fronteras entre lo público y lo privado de una manera inimaginable hasta ahora. El móvil, perfectamente competente para  aislarnos del mundo próximo, es capaz de presentar, justo detrás de la intimidad de nuestra pantalla, una ingente una humanidad -humanizada o deshumaniazada, valga la tautología- úbicua y desterritorializada.  Ante tal avalancha de socialización no siempre somos capaces de responder de manera seria, sensata y coherente. Y posiblemente sean los más jóvenes, aquellos que a priori podrían estar más acostumbrados a las tecnologías digitales, los más sensibles  y débiles ante la amenazas que podrían esconderse ante esta multitud de desconocidos ávidos de nuevas relaciones. Porque, seamos sinceros, el lobo sigue siendo un lobo para el hombre (y más aún para la mujer, pues ellas están aún más expuestas) y tras una tecnología de reciente aparición, llegada para hacernos la vida mas sencilla - y para el lucro desmedido de las compañías que la explotan- hay millones de seres humanos , que encarnan lo mejor, pero también los más cruel y perverso de la condición humana. 

A través de nuestros móviles podemos establecer una barrera comunicativa con los más próximos físicamente pero una cercanía pasmosa con los más distantes en el espacio. Y tras estas interacciones digitales podremos encontrar múltiples peligros escondidos tras las más diversas formas. Es difícil establecer un sistema infalible cuya protección sea total, al igual que también  es complicado este extremo en la vida física. Es decir, igual que hay personas más expuestas al peligro en la calle, hay personas que están más expuestas que otras en las redes sociales. Y a veces se da la cruel situación de que una persona en peligro en su entorno próximo sigue viviendo un infierno cuando coge su móvil.

El peligro puede estar en cualquier lado, es mutante, a veces es difícil de ver y otras veces complicado  salir de una situación que se convierte en un círculo vicioso. En Mirones en Internet, el dilema de Nerve (25 de abril de 2017) tratamos este extremo.  A veces el problema no es la agresividad, sino la pasividad del entorno. Otras veces la raíz del problema  es etérea aunque se condensa sobre algunos individuos que absorben la energía negativa como un vórtice maldito que les impide salir ¿Y a quién culpar cuando todo sale mal? Un padre francés culpa a Youtube, WhatsApp y al Estado francés del suicidio de su hijo de de 14 años tras jugar al 'Momo Challenge' El concepto no es nuevo, pero las formas se reinventan.  Al igual que ocurrió hace unos meses en Rusia  con el reto de la ballena azul donde los jóvenes eran  desafiados a ir superando pruebas hasta llegar al suicidio, en 'Momo Challenge' una red de extorsión  chantajea a su victimas hasta llevarlas a situaciones extremas ¿se puede culpar a las plataformas digitales de estos desvaríos ?

Evidentemente es complicado actuar sobre los gigantes de la comunicación, tanto desde el punto de vista legal -demasiadas jurisdicciones afectadas- como desde el punto de vista ético -las redes son simples herramientas, positivas si el uso es correcto, nefastas si no sabemos el poder de lo que tenemos entre manos-. Si partimos de la neutralidad de la herramienta en tanto en cuanto victima y victimario parten de la misma ventaja -que es el acceso a las misma tecnología-, nos encontramos ante dos actitudes muy distintas ante la pantalla: la ingenuidad del adolescente y la sociopatía de los que aprovechan esta debilidad para alcanzar sus perversas metas.  Y también cabe destacar como afecta de manera subsidiaria la desidia o ignorancia de esos padres que no fueron capaces de entender la problemática que estaba viviendo su hijo. Afirmar que "nos creíamos felices y a salvo en el campo" e intentar culpar a Youtube, WhatsApp y al Estado francés del suicidio son dos posiciones que chocan frontalmente y destapan una intencionalidad de externalizar errores.

De nuevo, educación y formación son cruciales, y dejar que un niño  crezca solo delante de la pantalla es evidentemente arriesgado e irresponsable. La red, en tanto espacio habitado por humanos, no se ve libre de los bajos instintos y las malas intenciones. Por ello, en la red al igual que en la calle, es necesario extremar las precauciones. Y tener siempre en cuenta el axioma de que si no lo haces en la calle, no lo hagas en la red puede evitarnos más de un problema.  
alfonsovazquez.com 
ciberantropólogo

23 jul 2017

El timo de la cafetera de pruebas

"Miraa que guay estas cafeteras que Nespresso nos está regalando para testarlas!!! Si recibe este mensaje en su whatsapp, no se haga ilusiones, se trata de un timo. La idea no es nueva, la técnica es siempre la misma, sólo cambia el cebo. Pero siempre aparecen incautos que caen en la trampa. Pasó previamente con los cheques de McDonalds y de Mercadona, donde a cambio de responder a 3 simples preguntas se recibía un cheque con una cantidad variable. Al final se pedían los datos del afortunado ganador, y aquí es donde el fihser, el pescador de datos, triunfaba.  
Al ceder nuestros datos estamos en manos de esta tramas que suscriben nuestro teléfono a un servicio de mensajería premium, y comenzaremos a pagar por cada mensaje recibido Cuando nos demos cuenta del engaño,  nuestra factura de móvil podría haber alcanzado una cifra considerable y tendremos que iniciar una dura batalla para poder darnos de baja del servicio. Y como es de esperar, nuestra operadora telefónica se lavará las manos.  
alfonsovazquez.com 
ciberantropólogo

25 jun 2017

Llegan las vacaciones, y cada cual hace su agosto

Llegan las vacaciones, y cada cual hace su agosto. Internet, espejismo de libertad, nos hace creer que la caza del chollo está al otro lado de las pantallas. Pero a fin de cuentas, aunque nuestra hiperconexión sea posible a una tecnología increíblemente compleja, toda ella no deja de ser en sí un producto de consumo. Y como consumidores finales, nosotros somos la parte más débil de la cadena, expuestos a las argucias de ventas que podríamos encontrar igualmente fuera de la red. Booking es una de esas empresas dadas a la trilería y para comprobarlo  no hay más que hacer unas búsquedas en su portal.  Y si somos metódicos en el proceso, veremos como se repiten una serie de elementos que  buscan captar nuestra atención y forzar el proceso de compra. Nada que objetar, si no fuera por que estos elementos están basados en una serie de mentiras consecutivas:
1- X personas están mirando este alojamiento
2- Rápido, sólo nos queda una habitación en este establecimiento
3- NY es una locura en esta fecha. 90% de ocupación
4- Y ponen fotos de hoteles con el mensaje de "se ha reservado la última habitación prueba con otro establecimiento.
5- 30% de descuento hoy,
Si realizamos la búsqueda días después, podremos encontrar los mismos mensajes en los mismos establecimientos, con lo cual podemos afirmar que son simples señuelos, basados en la mentira, para  acelerar el proceso de compra.
alfonsovazquez.com 
ciberantropólogo

4 may 2017

¿Existe la vida después de internet?

El día 3 de mayo nos queda dos sucesos de importancia global acaecidos en nuestra sociedad red. Por una parte un ataque masivo contra uno de los servicios de información más populares del mundo cómo es Gmail. A pesar del poco ingenio que pueda resultar del concepto mismo de la estafa por phishing, una técnica rudimentaria y archiconocida, millones de usuarios de la popular cuenta de acceso al mundo de la identidad digital han cedido su contraseña de manera ingenua. Da igual la información disponible en internet o los avisos sobre privacidad y protección de datos que instituciones y usuarios avanzados lleven a cabo en la red, porque a pesar de esos esfuerzos siempre quedarán pillos dispuestos a lanzar el anzuelo y siempre quedarán incautos que picarán.

Por otra parte whatsapp sufrió una caída que conmocionó a usuarios de todo el mundo. Medios de comunicación convencionales y redes sociales alzaron la voz de alerta. En un momento social donde la hipercomunicación es un valor de primer orden, la falta de la misma puede provocar una situación de estres en usuarios acostumbrados a una respuesta inmediata.

Sin embargo, nos quedamos con un punto para la reflexión como es la dependencia de los usuarios frente a este tipo de tecnologías ¿estamos preparados para vivir sin internet? ¿Somos capaces de eliminar nuestro nivel de dependencia? Y quizá más importante que lo anterior ¿Realmente necesitamos una conexión ubícua y constante?
alfonsovazquez.com 
ciberantropólogo

6 ene 2017

quid pro quo

En este día de reyes magos de 2017 no viene de más recordar que nadie regala nada por nada. Y el mundo digital que tan fácil nos pone la globalización de nuestras acciones, es el más adecuado para que se nos olvide esta premisa. Por mucho que nos lo recuerden, estamos predestinados a picar en los anzuelos  que los pescadores de incautos colocan a cada momento. Los cebos son muy variados: nos regalan el oro y el moro por los listos, guapos o afortunados que somos. Pero el resultado viene a ser siempre el mismo, y no es otro que saldremos malparados de la transacción que a priori se prometía sustanciosa. 

Por eso, si nos llega un mensaje de McDonalds en el que por el mero hecho de responder a tres preguntas nos ofrecen un cheque de 150€ o si el Corte Inglés nos regala 1000€ sin saber muy bien por qué... la mejor solución es ignorar la comunicación. Nunca obtendremos el premio, pero habremos perdido el dinero de una llamada a un número de tarificación adicional, nos habremos suscrito a una cuenta de mensajes de pago o habremos cedido datos personales sensibles a cualquier delincuente cibernético. Así que en la calle o en la red, antes de actuar, lo mejor es reflexionar.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

31 dic 2016

Cuando el peligro se viste de prada

Estamos acostumbrados a escuchar noticias de los peligros que provienen del lado oscuro de la red: robos, suplantación de identidades, acoso... Sin embargo  el peligro puede venir desde cualquier lado. Las compañías de comunicaciones son un buen ejemplo de ello: ofertas que no son tal, servicio postventa deficitario o amenazas forman parte del catálogo de recursos de estas empresas.  ¿Porque resulta tan fácil hacer un contrato y tan difícil rescindirlo? ¿Por qué una publicidad que asegura "un precio para siempre" tiene una cláusula en el contrato que la contrarresta? ¿Por qué es tan sencillo suscribirse a un servicio premium y casi una odisea salir del problema? Hay que andarse con mil ojos y estar alerta cuando operemos en este tipo de escenarios ya que en ocasiones el demonio se viste de Prada.
alfonsovazquez.com 
ciberantropólogo


7 may 2016

El timo de las videoconferencias en WhastApp

Seguro que a todos se nos ocurre alguna mejora para esa aplicación que tanto usamos. Sin embargo, esa mejora no siempre se hará realidad. Nunca llueve a gusto de todos y los desarrolladores no pueden hacer caso a los deseos de todos los usuarios. Con esta bolsa de ideas y deseos contenidos, los delincuentes de la red pueden hacer su negocio. Sobre todo cuando se trata de una aplicación de uso global con millones de descargas. 

WhatsApp  es un ejemplo perfecto como entorno idóneo sobre el que establecer estafas. Antes de que el popular sistema de mensajería integrase el sistema de llamadas de voz, se difundió una estafa en la que, accediendo a una web externa, el usuario podría llamar gratis desde su teléfono a cualquier parte del mundo sin introducía su datos. Millones de usuarios mordieron el cebo y recurrieron a aquella maravillosa oferta con el deseo de tener la mejora antes que sus contactos. Sin embargo, fueron victimas de un phishing  indiscriminado, y nadie tuvo acceso a llamadas de  voz hasta que los desarrolladores de la aplicación incorporaron este servicio.

Desde hace unos días, el timo ha vuelto a la carga vestido de modernidad. Ahora se nos ofrecen videollamadas si cumplimos los mismo requisitos: registrarnos en una web externa y reenviar la información a nuestros contactos. El phiser no ha tenido que idear un sistema complejo ni novedoso. Sobre la misma estructura técnica ha desarrollado una nueva remesa de peticiones que se ha extendido de manera viral entre los usuarios. Y los resultados no se han hecho esperar.  Por algo se dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. 

 alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

22 jul 2013

WhatsAppSpy 1.02

Un joven murciano ha sido detenido por llevar a cabo una estafa en red. Sin embargo, podemos afirmar que los estafados merecían su castigo. Facebook o Tuenti se han convertido, en gran medida, en alcahuetas digitales, e, impregnados de esta filosofía, muchos usuarios quieren saberlo todo de sus vecinos y amigos. Y este fue el principio que el joven estafador siguió para desarrollar su plan. Ofrecía una aplicación para espiar las conversaciones de WhatsApps ajenos. La aplicación no existía, pero en solo dos meses permitió al "programador" ganar 40.000 euros con su venta gratuita. 

¿Paradójico? El negocio no estaba en la venta, pues la aplicación fantasma se ofrecía a coste cero, sino en la captura de los datos de los estafados. Inicialmente se hacía necesario promocionar el producto. El joven diseño una web con la misma apariencia que una popular red social juvenil,  donde los incautos, cotillas o ávaros estafados acudían e introducían ingenuamente sus datos (usuario y contraseña) con la espera de conseguir la omnipresencia digital. Así capturó miles de cuentas, desde las que ofrecía"su producto". Y el efecto viral ayudó al joven a que su web se hiciera popular entre los cibernautas españoles. 

Hasta aquí sólo hemos visto la "puesta en sociedad" del negocio. Una vez visualizado el anuncio-evento enviado desde las miles de cuentas robadas, el interesado acudía a la web donde se descargaba la aplicación. Allí se le pedía que introdujera su número de teléfono móvil. Y aquí comienza el engaño, ya que el fisgón lo que había hecho no era descargarse ninguna aplicación, sino que se había suscrito a un servicio de mensajería premium, un servicio controvertido por el que se paga entre 1,5 y 7 euros por cada sms recibido. Y era de esta manera que el desarrollador de la estafa recibía comisión por cada incauto, a modo de royaltie. 

En esta estafa no es la avaricia pecuniaria la que ciega al estafado, sino el afán de  intromisión en comunicaciones privadas de otra persona. Y eso es delito, por lo que tanta culpa tiene el estafador como los estafados.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

Amigos en la red (Últimas actualizaciones)

Archivo del blog