30 abr 2016

¡Usted y yo somos máquinas y vaya si pensamos!


Google dedica su doodle de hoy a Claude Elwood Shannon, en el centenario de su nacimiento (30/4/1916-24/2/2001). Fue un ingeniero electrónico y matemático estadounidense, recordado como el padre de la teoría de la información. Trabajó en el departamento de ingeniería eléctrica en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) colaborando en el desarrollo del computador analógico más avanzado de esa era, el analizador diferencial de Vannevar Bush. Sus trabajos con el  álgebra booleana revolucionaron el mundo de las comunicaciones telemáticas  (telégrafo eléctrico, teléfono, radio,  las cámaras de televisión...). En el ámbito de la biblioteconomía y la documentación, revolucionó el sistema de búsquedas en catálogos de bibliotecas o en bases de datos de centros de documentación. Ante la pregunta de un periodista de si las máquinas podían pensar, replicó: «¡Naturalmente! ¡Usted y yo somos máquinas y vaya si pensamos!».

Hacking Panamá

El hacking ya forma parte de la cartera de titulares de los medios de comunicación.  Según informa el nuevo Centro Criptológico Nacional (CCN), adscrito al CNI, el año pasado se produjeron 18.232 ataques en internet, y prevén que a finales de 2016 esta cifra se hay incrementado en un 40%.

Evidentemente, muchos de ellos son poco trascendentes, excepto para quienes los sufren. Pero otros sí que tienen repercusión mediática. El año pasado asistíamos a un ataque a la página de contactos Ashley Madison y los atacantes se hicieron con los datos de casi cuarenta millones de usuarios anónimos que fueron chantajeados en los meses posteriores. Este mes hemos visto como la prensa desvelaba la filtración de 2,3 teras de información de personalidades con sociedades  en Panamá, con el fin de pagar menos impuestos o de blanquear capitales. A diferencia del caso  Ashley Madison, en los papeles de Panamá el ataque podría haberse ejecutado desde el interior de la empresa. Yago Hansen, fundador de la startup Wifense y experto en ciberseguridad, afirma que "descargar una cantidad de información tan grande es un proceso muy lento y tuvo que hacerse poco a poco [...] No se trata de un hackeo de información de un externo, sino que hay empleados descontentos que filtran información hacia el exterior".

Internet tiene sus propias reglas y códigos, y hay que dominarlos y tenerlos presentes. En estas acciones se pueden encontrar las flaquezas y grandezas de la intrahistoria de la red y  su repercusión en el escenario digital global.

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alfonsovazquez.com 
ciberantropólogo

24 abr 2016

Información y poder. El pleonasmo sociopolítico

La información es poder y el poder necesita información para perpetuarse. Tradicionalmente ha sido así y ambos han ido de la mano conformando un pleonasmo sociopolítico de primer orden. Tan importante, que cualquier debate al efecto era cuando menos improductivo, cuando no ilícito y perseguido.

La sociedad digital parece haber atacado este presupuesto hasta ahora tan inefable como incontestable y la información no es exclusividad de los gobiernos. Sin embargo,  esto no quiere decir que sea la solución a milenios de monopolio. De todos es sabido que la red actúa como un gran hermano capaz de almacenar nuestra identidad, nuestros pasos, nuestros gustos y nuestros intereses. Pero lejos de ser un instrumento abierto, su control recae en unas pocas personas. Mark Zuckerberg, a través de sus principiares herramientas (Facebook, Instragram, Whatsapp), se ha erigido en los últimos 10 años como un magnate de la información personal almacenando y disponiendo de la vida digital del 85% de los internautas, según la firma Global Web Index (GWI). Aunque de manera colateral el flujo de datos repercuta y mejore la experiencia en red del usuario final, ésto no es más que un espejismo o migajas de la verdadera dimensión del fenómeno.

Sin embargo, y aunque a priori podría considerarse que una  perversa conexión seguía manteniendo vinculados a los gobiernos (especialmente a la Casa Blanca) con los grandes albaceas de las identidades digitales, en las últimas semanas hemos visto un enfrentamiento entre el FBI y Apple por el acceso a la información almacenada en el Iphone de Syed Farook, autor de la matanza de San Bernardino. El fabricante se negó a crear una puerta de acceso secreta en sus dispositivos como le habría pedido el FBI, quien a su vez consiguió por sus propios medios el acceso a la información contenida en el terminal. 

El debate entre seguridad e privacidad no es nuevo, y ha sido tratado en este espacio en diferentes ocasiones. Es difícil delimitar cuál es el punto en que esta privacidad puede ser desbordada, pues el concepto de delito varía de un país a otro y de una época a otra: "Apple cree profundamente que en Estados Unidos, así como en el resto del mundo, la gente se merece la protección de sus datos, seguridad y privacidad. Sacrificar uno para el otro sólo pone a las personas y los países en mayor riesgo", 
alfonsovazquez.com 
ciberantropólogo

20 abr 2016

La monja mediática

Cuando los reality invadieron la televisión destaparon la caja de pandora, pues los productores de contenidos encontraron un nicho de historias sin fondo y los telespectadores ávidos de rozar la gloria efímera rompieron los límites del pundonor.

Escudados en esta guerra sin tregua, Cuatro ha iniciado una emisión que monitorizará la vida de cinco jóvenes que aspiran a ser monjas. Se supone que este reality será el opuesto al burdel que emite Tele Cinco desde hace casi veinte temporadas. Sin embargo,  Gran Hermano sí está en su escenario natural, en una cadena que ofrece circo. Pero ¿cómo se puede encajar que se haga espectáculo televisivo desde un convento de clausura? Una tautología que se puede explicar desde la industria del entretenimiento pero no desde la iglesia.
 alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

16 abr 2016

Sentencias digitales

En otras ocasiones hemos hablado de las complicaciones que se presentan a la hora de ejecutar sentencias judiciales por actos cometidos en Internet. Sin embargo, cuando la acción se produce dentro unos límites territoriales precisos y cuando todas las partes  afectadas se encuentren en bajo una misma  jurisdicción, los litigios convencionales son más sencillos. Es lo que ha pasado con dos socios valencianos llevaron su contienda a WhatsApp.

Uno de ellos publicó en su estado "no te fíes de X X" y lo mantuvo varios meses. X X denunció el caso, y tras el juicio, el acusado deberá satisfacer con 2000 euros al demandante por haber escrito en espacio público una "mera descalificación, que afectó negativamente a la reputación del afectado, la cual es especialmente importante en el espacio de su profesión médica y en el ámbito de la industria de servicios de sanidad". Igualmente, la sentencia exige que el acusado repare su falta actualizando su estado de WhastApp y que mantenga durante dos meses el texto "Mediante sentencia de fecha 30-12-2015 J.M. fue condenado por intromisión ilegítima en el honor de X X"
alfonsovazquez.com 
ciberantropólogo

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