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17 nov 2019

De bulo en bulo

La manipulación  de la opinión es un arma poderosa. Y en la era de internet la difusión de contenidos, reales o falsos, intencionados o por desidia, se sobredimensiona. Difundir una idea es tarea utilizar los canales adecuados y si se dispone de las herramientas necesarias. Desde el usuario anónimo al gran grupo mediático,  lanzar y crear un bulo es tarea sencilla.  Un peligro para la verdad, la convivencia y la democracia, pues como dijo el gran Eco, las redes sociales dan voz a legiones de idiotas. 

 alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

17 may 2018

De la fake news a la desidious news

El mes pasado Jordi Soler escribía  ‘Fake news’ y credulidad en la Tribuna del País.  y comenzaba atacando a las redes sociales   -a pesar de lo etéreo y poco consistente del concepto en sí- como si una herramienta tecnológica pudiera ser la culpable del uso que de ellas damos. Soler afirmaba que...
"Cada vez con más frecuencia pensamos con una trama de datos e ideas facilitados por las redes. Creemos cualquier cosa que se presente con cierta contundencia; somos la población más informada de la historia, pero también la más vulnerable"

Pero  la premisa de partida es cierta sólo en parte, pues las redes como tal no pueden ser malas per se,  ya que esta adjetivación se produciría sobre el fenómeno humano, no sobre el tecnológico. Internet, paradigma de la sociedad de la información, es también una potencial fuente de desinformación pues no deja de ser una plataforma tecnológica potenciadora de la comunicación. Es decir,  una elemento capaz de potenciar  y amplificar el mensaje que genera un factor de multiplicación sobre la difusión de las ideas, independientemente de la pertinencia o impertinencia de estas. Pero el fenómeno fake news está de moda, y es difícil retraerse de mencionarlo en cualquier contexto, al igual que ocurre con la deep web, el big data o la minería de datos.

Sin embargo, y lo hemos tratado en más de una ocasión, no sólo las redes sociales se ven expuestas a este perverso efecto manipulador, ya que  la prensa convencional, de manera intencionada, por desidia o por dejadez, también se ve expuesta a la difusión de noticias falsas y malintencionadas. En su afán de mostrar la última información antes que la competencia, los medios "de toda la vida" ofrecen noticias sin contrastar, lo que le lleva a desinformar con más frecuencia de la deseada. Así, Antena3tv  utilizó  y dio por buena una búsqueda en Facebook para ilustrar una macabra noticia en la que un hombre fue asesinado en  su vehículo. El periodista de turno, actuando como un despreocupado internauta, no cotejó la información obtenida tras una mala búsqueda, colocando la foto de un usuario cuyo nombre y apellido tenía alguna similitud con la del asesinado (ojo, ni siquiera era el mismo nombre y apellidos, sólo había una cierta coincidencia) generando cierta inquietud entre el círculo próximo del anónimo internauta que se  inquietó ante la posible muerte de su amigo, tal como había afirmado Antena 3. Por lo tanto, no sólo estamos expuestos a la desinformación al navegar por un océano de  tuits -que también-, sino que  corremos el mismo peligro cuando miramos el televisor o cuando compramos un periódico.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

13 ene 2018

¿Son fiables las reseñas?

Hace unos días hablábamos del potencial de Facebook y de otras redes sociales para modificar acciones y emociones de sus usuarios, lo que podría condicionar desde la forma de comprar hasta la propia cesta de la compra. También podría llegar a afectar a otros aspectos más sensibles, como la intención de voto, cuestión nada baladí y más habida cuenta de que  Zuckerberg, magnate del like, no ha ocultado su intención de llegar a la casa blanca cuando su edad se lo permita . Pero el poder de la persuasión en  los medios digitales no es una cuestión al alcance de unos poco privilegiados, sino que es una faceta abierta a todo aquel que sepa dominar estos intangibles escenarios.

Oobah Butler es un escritor freelance que colabora en espacios como  VICE, Shortlist, The Guardian o The Quietus, lo que ya nos sitúa ante un punto de partida prometedor: un joven sensibilizado con los nuevos canales de información de masas en un medio puramente digital orientado a jóvenes. Medios de consumo de información genuinamente digitales y no una mera transposición de papel a pantalla como ha venido haciendo la prensa tradicional. A partir de esta experiencia Butler se percata de la potencialmente fácil que es condicionar  la opinión de los lectores y al mismo tiempo de engañar a los medios de recomendaciones.  En un principio supone una doble fuente de ingresos  (y una doble fuente de información, si lo que buscamos es representar el alcance sociológico). Se inicia cobrando de restaurantes por hacer críticas positivas en TripAdvisor y en un segundo nivel se propone ir más allá y crear una marca (branding) y una reputación digital basándose en une escenario que no existe en  la vida convencional. Así lo cuenta en su artículo I Made My Shed the Top Rated Restaurant On TripAdvisor,  donde habla de lo fácil que es colar información falsa en este tipo de portales (tripadvisor, google reseñas...), ya no sólo adulterando una opinión, sino creando información falsa. Pero lo sorprendente es que incluso siendo un lugar fantasma, se generen lista de espera de clientes dispuestos a comer platos de atrezzo (creados con pastillas de lavavajillas y espuma de afeitar...). Sin duda una imagen vale más que mil palabras  y así han debido de pensarlo  todos estos potenciales clientes de un negocio inexistente. 

La noticia ha generado un torrente de polémicas en UK, y al viralizarse en los mentideros de la red sin duda que la información ha podido desvirtuarse, pero sin embargo, como elemento de reflexión, podemos quedarnos con la idea de adulterabilidad de estas webs y de la puesta en tela de juicio de las opiniones que recogen.
 alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

2 abr 2017

Posrumorología

Antes de su muerte, Umberto Eco nos quedó un legado magnifico, aunque a veces no exento de polémica. Una de sus últimas perlas fue afirmar que las redes sociales daban voz a una legión de idiotas.  Ello le valió el respaldo de acerrimos pero también múltiples críticas. 

Desde una postura más filantropista  podemos aceptar que una de las grandezas de la red es precisamente dar voz a aquellos que antes no la tenían, y no podemos negar que en los últimos años diversas estructuras sociales han dejado atrás su invisibilidad aprovechando el poder de amplificación de Internet. 

Pero esta grandeza se convierte en debilidad, y la frontera entre una red sana y una en caída libre está muy difuminada. Internet se ha trivializado y hay que ser críticos a la hora aceptar según que dinámicas generadas en los escenarios digitales. Tim Berners-Lee, padre de la web,  advertía hace unas semanas de los malos usos de la privacidad, del auge de las informaciones falsas y del control de los gobiernos. Según él, estos serían tres factores que podrían poner en peligro el futuro de Internet (como lo conocemos hoy) a corto o medio plazo. 

Las informaciones falsas distribuidas en redes sociales y las webs específicas que inundan y contaminan el ciberespacio dificultan el tratamiento serio de los contenidos en la biblioteca universal global que es Internet. Separar la paja del grano será una tarea que cada vez ocupará más tiempo en la experiencia de navegación de los internautas.
alfonsovazquez.com 
ciberantropólogo

29 ene 2017

¿Podemos exigir privacidad en redes sociales?

De vez en cuando vemos aparecer en los muros de nuestros contactos un aviso sobre una presunta privacidad en  las redes sociales en las que se prohíbe al proveedor del servicio a usar los datos generados. Otros mensajes, más perfeccionistas, incluyen que esos datos no pueden ser utilizar para ningún tipo de investigación. Sin embargo, ese punto de partida es tan discutible como ineficiente, pues el usuario pretende establecer un contrato de manera unilateral sobre un escenario en el que no tiene control, autoridad ni jurisdicción. De entrada, bastaría con leer las políticas de privacidad, condiciones de uso y políticas de datos que cualquier plataforma de este tipo nos ofrece al formalizar la membresía  para darnos cuenta de los  requisitos para formar parte de estas comunidades.
 
Facebook, Twitter  o Instagram, como ya hemos comentado en otras ocasiones, no tienen ningún interés en nuestros datos, en nuestras reflexiones ni en nuestras imágenes o vídeos. O al menos no de manera individual. Sí que les interesa que se multipliquen nuestras comunicaciones, pues mientras más nutridas sean,  más

Baudrillard al interpretar la sociedad de consumo desde una perspectiva semiótica afinaba en el problema al colocar al consumidor al mismo nivel que el objeto. Ambos son signos de un mismo sistema. Incluso llegaba a coquetear con la idea del el consumidor no poseía al objeto, si no que era el objeto el que poseía al consumidor. Así, desde una posición un tanto catastrofista, nos vemos obligados a aceptar nuestra posición de servidumbre en una sociedad cuya complejidad no llegamos a vislumbrar  y ante la que nos vemos superados. La revolución digital ha sido servida jerarquicamente y, a fin de cuentas, somos victimas de nuestra propia libertad digital.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

14 may 2016

Internet como fuente de información y de desinformación

Internet es fantástico. Es el entorno idóneo para ejercer la libertad de expresión y dar voz colectivos que antes de la expansión de la sociedad digital nunca podrían haberse hecho oír.  Como ejemplo extremo, podemos citar las revueltas de la primavera árabe que rememorábamos hace unas semanas. Sin embargo, este efecto multiplicador, permite que informaciones no tan éticas o veraces se propaguen por la red con la misma velocidad. Y, como comentábamos en  el anterior post, la cualidad de verificar y contrastar la información no está presente entre los profesionales de la comunicación, por lo que mucho menos se le podrá exigir al internauta a pie de calle.  Es el caso de una información que se hizo viral hace unos días con epicentro en México y que se extendió rápidamente por todos los países de habla hispana.  Se difundió una foto en la que se veía una pelea de perros en un local y alrededor del espacio de lucha había material corporativo de Heineken. 

Los comentarios de los usuarios se volvieron contra la marca por apoyar este cruel evento. Debido a la horizontalidad de la comunicación en la red, cuando la información llegó al responsable de imagen de la marca, este hizo un comunicado desmarcándose de la práctica y dando explicaciones. Según la información proporcionada, la foto no estaba tomada en México  ni era reciente. Se trataba de un evento realizado en Mongolia en 2010, y las banderas aparecían por una fiesta que Heineken había celebrado en el local el día anterior. Para justificar tal extremo, la marca expuso un comunicado en su página y la carta que el propietario del local envió asumiendo su culpa.
En este caso se demuestra que la red tiene memoria, y que es relativamente fácil acceder lo que se dijo o se hizo hace tiempo. También se demuestra que es fácil provocar al internauta, que está dispuesto  a dar cobertura y compartir noticias sin contrastar su veracidad. Una imagen vale más que mil palabras y tergiversar una información es tan fácil como fácil es difundirla. En consecuencia también nos demuestra la importancia de la imagen digital y el papel de los community managers para velar por la misma. El mundo globalizado permite que acciones locales adquieran dimensión global de manera instantánea, para bien o para mal y es una premisa que debemos tener en cuenta en nuestra experiencia digital.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo


11 may 2016

Las redes sociales arden

La prensa convencional se ha hecho humana y ahora se nutre de los contenidos de las redes sociales. Si antes un periodista recurría a fuentes implicadas para verificar su noticia, ahora se vuelca en twitter y facebook para ver qué opinan no ya los internautas, sino los internautas con los que pueda tener cierta proximidad.  Las redes sociales arden se ha convertido en una coletilla inexcusable que se utiliza con cierta frecuencia para ilustrar noticias carentes de otros contenidos.  Ante esta tesitura, los lectores se paletean ¿merece la pena comprar un periódico o seguir a varios creadores de opinión  en Twitter? ¿Qué diferencia a un periodista de un tipo que se dedica a twittear todo lo que piensa o ve? La prensa, que hace unos años podía ser garantía de fiabilidad, se ha convertido en un mentidero más, donde los periodistas sueltan sus opiniones como podrían hacerlo en un blog cualquiera. Porque ya no es sólo el hecho de fusilar hashtags de terceros, sino la facilidad para dar credibilidad a cualquier hoax que aparezca en al red, si reúne la cualidad primordial: sensacionalismo.

Como ejemplo práctico, por la dimensión de la misma, podríamos recordar aquella noticia difundida en noviembre de 2014 por Cuatro, Qué.es y Europa Press, o   informativos telecinco en la que  se anunciaba el cierre inminente de Facebook (La caída de FB y el hoax en los medios de comunicación. 5/11/15). Tras lo escandaloso y sensacionalista del titular se escondía un bulo difundido dos años antes en RT y que ninguno de los medios que "rescató" el engaño se molestó en comprobar.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

7 dic 2014

Medios sociales y prensa: una relación de amor-odio

Desde la eclosión de los medios sociales y su imparable popularización, los medios de comunicación tradicionales han visto con malos ojos esta nueva compañía que amenazaba su supremacía. A medida que las redes sociales han ido puliendo su funcionamiento y ampliando su nicho de mercado, esta amenaza se ha convertido en un valor real. Ello ha provocado diversos enfrentamientos entre los medios convencionales y los nuevos escenarios digitales, entre un modelo de jerarquía vertical y otro de jerarquía horizontal. Y de la superposición de estos dos modelos surge una situación perversamente injusta. Puesto que los medios digitales, claramente horizontales, surgen para uso y disfrute masivo, estos pueden servir para alimentar a los medios tradicionales, pero a veces la prensa de toda la vida no ve bien que en los escenarios digitales se difundan sus contenidos, lo que rompe una justa situación de quid pro quo. 

No es raro encontrar espacios televisivos que se nutren en un alto porcentaje de su tiempo de contenidos de YouTube. Si embargo, la cadena Telecinco denunció a la popular red audiovisual por albergar fragmentos de sus programas.  Fragmentos que son subidos por, no lo olvidemos, usuarios de la red, no por lo creadores de esta. Otro argumento utilizado por los medios tradicionales es la falta de contraste de las noticias que se difunden como la pólvora por los medios. Sin embargo, estas noticias virales, son aceptadas por estos mismos medios sin contrastarlas con fuentes fidedignas. Bon Jovi ha sido "enterrado" por los tuiteros en varias ocasiones, y la prensa convencional puso en parrilla la noticia como si fuera cierta. De igual manera, Telecinco dio como novedad hace unas semanas el inminente ataque de podemos a Facebook, a pesar de ser un hoax de 2011 (La caída de FB y el hoax en los medios de comunicación, 5/11/2014) Es decir, que este enfrentamiento desigual, la validez de los difundido en los medios sociales no tiene porque ser falso en la misma medida que una noticia ofrecida por un medio tradicional no tiene porque ser siempre cierta. 

Sin embargo, sí que podemos dar por hecho consolidado la perfecta relación que se ha establecido entre Twitter y los medios tradicionales. A diferencia de  otras redes donde el usuario puede querer establecer un cierto nivel de privacidad, Twitter es difusión, y los tuiteros buscan ser leídos. Aprovechando esta necesidad de ser escuchados, las televisiones ofrecen #hashtags en sus emisiones para que sus espectadores puedan comentar lo que consideren oportunos. Unas vez propuesto un #hashtag, la cadena pierde el control sobre el mismo. Podrá o no utilizar determinados tuits o comentarios, pero una vez lanzados estarán a disposición del resto de la comunidad, independientemente de que emisor y receptor (escritor y lector) estén directamente conectados. Es este eje de interacción transversal, junto a la brevedad e inmediatez de los tuits, lo que da impulso a Twitter. Pero lo que es evidente es que esta relación es pura simbiosis y afecta a ambos extremos. Una relación, por primera vez, de cordialidad entre medio digital y medios convencionales.
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

5 nov 2014

La caída de FB y el hoax en los medios de comunicación

Facebook, nos guste o no, es uno de los símbolos de la sociedad de la información y una de las tres redes sociales más populares en este momento. Y todo esto lo ha conseguido en menos de diez años, haciendo multimillonario a su creador. Evidentemente, esto crea enemigos (No puedes tener 500 millones de amigos sin crear ningún enemigo, era el eslogan de la película de David Fincher, con guión de Aaron Sorkin). 

Es por ello que un hoax se ha extendido como la pólvora en los últimos días, anunciando el fin de la popular red el día 6 de noviembre. Un presunto comunicado de Anonymous avisaba a los usuarios de la popular red: rescaten sus fotografías, sus eventos, sus agendas... pues Facebook desaparecerá. Además de la difusión horizontal en los medios sociales, también la prensa tradicional se ha hecho cargo de la noticia y  Cuatro, Qué.es y Europa Press, entre otros, han difundido la noticia en sus páginas. Pero parece ser que fue informativos telecinco el primer medio en dar la noticia, basándose en una información del portal sensacionalista ruso RT. Sin embargo, no teman, Parece ser que sus perfiles no desaparecerán. Ni FB tampoco. Si nos fijamos en la fecha de la noticia en la RT, es de noviembre de 2012. A pesar que Telecinco la ha venido incluyendo esta semana como actualidad, el bulo tiene dos años de antigüedad.

A parte de la anécdota y de la inocentada de telecinco, cabe plantearnos si debemos confiar en los medios tradicionales como transmisores fiables de información, pues no es la primera vez que se han publicado noticias falsas en medios presuntamente serios. 
alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

24 sept 2014

No intente hacer esto en su casa

La red nos ofrece montañas de información a cambio de unos clics de ratón. Sin embargo, no hay autoridad competente para contrastar su veracidad. Así, esta libertad casi absoluta que es lo que hace grande Internet a veces se convierte en fuente de problemas, pues a pesar de sus innegables beneficios, no deja de ser un escenario diseñado por y para el ser humano, con todas sus grandezas y debilidades.  De tal manera, no podemos obviar la existencia de un lado oscuro en el que caben todos los comportamientos indeseables y reprochables que encontramos en la humanidad.  

En este post no nos vamos a ocupar de estafas ni de robos, sino de una broma de mal gusto que, debido a la credulidad e ingenuidad de un importante número de usuarios, ha destrozado más de un flamante Iphone 6. A las pocas horas de aparecer en el mercado el nuevo móvil de Apple, algún "bromista" colocó en 4chan una información donde se indicaba que en tan sólo 60 segundos dentro del microondas, la batería se cargaría por completo. Nada más lejos de la realidad, pues, como era previsible, el dispositivo terminaría irremediablemente dañado tras el minuto de inmersión electromagnético. Ver para creer.

 alfonsovazquez.com
ciberantropólogo

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